Así fue el fiscal general del Estado, Raciel Lopez Salazar, al señalar que en Quintana Roo nadie
está por encima de la Ley, trátese de quien se trate.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el antes citado fue claro al reiterar el compromiso del organismo a su cargo con la legalidad, la transparencia y la justicia, subrayando que hoy los tiempos han cambiado, y quien cometa un ilícito, con irrestricto respeto a derecho, será ubicado, capturado y sancionado.
En este sentido, el abogado del Estado fue claro al señalar que el actuar de la Fiscalía no responde a intereses particulares ni a presiones externas, sino al mandato constitucional de procurar justicia en estricto apego a la Ley y con pleno respeto a los derechos humanos, de ahí la inmediata detención de dos policías de Investigación asignados a la Zona Hotelera de Cancún, los cuales extorsionaron a una mujer con 250 mil pesos, bajo el argumento de “desaparecer” una carpeta administrativa en su contra, sin imaginar que ésta interpondría una denuncia de hechos que, a final de cuentas, los pondría tras las rejas, luego de un arduo trabajo de investigación de sus compañeros.
Al respecto, el titular de la Fiscalía General del Estado sostuvo que este es un compromiso ético y jurídico, y que, por lo tanto, la Ley debe aplicarse sin distingos, sin privilegios y sin temor, sobre todo a quienes aún creen que la impunidad tiene espacio en nuestro Estado, cuando la realidad es que esa etapa, reiteró, ha terminado.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Raciel López en cuanto a que la Fiscalía no bajará la guardia para seguir manteniendo a Quintana Roo como uno de los Estados más seguros del país.
¿No lo cree así, amable lector?