El de garantizar que la atención médica sea un derecho efectivo y no una
promesa incumplida es el que reafirmó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, al anunciar la conversión de la clínica del ISSSTE de Cancún en un Hospital General y confirmar que 2026 será el “Año de la Salud en Quintana Roo”.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, dicha unidad médica pasará de 19 a 90 camas y se edificará en el terreno de la antigua tienda del Instituto, rescatando un espacio que durante años permaneció en el abandono para transformarlo en infraestructura hospitalaria al servicio de las familias quintanarroenses.
En este tenor, la mandataria estatal subrayó que esta obra forma parte de una estrategia integral de fortalecimiento al sistema de salud, que contempla una inversión sin precedentes en hospitales, clínicas, equipamiento médico y personal especializado en los municipios del Estado, como resultado de la coordinación con el Gobierno de México y del trabajo conjunto con el IMSS-Bienestar, el ISSSTE y el IMSS ordinario.
Al respecto, Mara Lezama destacó que el “Año de la Salud” no se limita a anuncios, sino a acciones concretas como la construcción de Hospitales Generales y Materno Infantiles, torres de especialidades, rehabilitación de quirófanos, incorporación de nuevos tomógrafos y mastógrafos, así como la apertura de Centros de Salud y Unidades Médicas Familiares.
Con base en lo anterior, cobra especial relevancia la incorporación de más personal médico y de enfermería, así como el fortalecimiento de unidades estratégicas que brindarán atención oportuna y de calidad a niñas, niños, mujeres, personas adultas mayores, trabajadoras y trabajadores del sector turístico, cerrando brechas históricas de desigualdad.
Así, la Gobernadora reiteró que este esfuerzo responde a un Gobierno humanista con corazón feminista, en el que la salud se entiende como un pilar del bienestar y una condición indispensable para el desarrollo, la justicia social y la prosperidad compartida.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar, que cuando se invierte en salud, se invierte en tranquilidad, en dignidad y en futuro para las familias del estado.
¿No lo cree así, amable lector?