Así fue la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, al inaugurar el Centro de Comando
y Control (C2) y siete Puntos de Monitoreo Inteligente (PMI) en Bacalar, subrayando que en Quintana Roo, la construcción de paz no es una promesa vacía, sino una prioridad absoluta.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, durante el evento realizado en las instalaciones de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de dicha demarcación, y acompañada del presidente municipal de la misma, José Alfredo Contreras Méndez, la titular del Ejecutivo reiteró que, en materia de seguridad, en Quintana Roo no podemos ceder ni un ápice, y es así como resaltó la inversión de más de 20.8 millones de pesos, del dinero del pueblo que regresa al pueblo, que se realizó en este sitio, porque más allá de los colores, el objetivo claro es recuperar la paz, y hoy en este trabajo en conjunto, los tres niveles de Gobierno dijeron sí a la necesidad de tener un C2 en el décimo municipio.
En este sentido, la mandataria puntualizó que invertir en seguridad no es un gasto, y es así como se ha logrado tener, hoy por hoy, la Policía Estatal mejor pagada de todo el país, además de instalaciones dignas para los guardianes del orden, ya que era inconcebible, no sólo que Bacalar, sino que también Felipe Carrillo Puerto, Lázaro Cárdenas y José María Morelos, no tuvieran un C2.
Al respecto, cabe señalar que Lezama Espinosa reiteró que lo que se busca es un Quintana Roo más seguro, más justo y más próspero, un Quintana Roo en donde nadie, pero de verdad, nadie, absolutamente nadie, se quede atrás y afuera de la prosperidad compartida que promueve su administración.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que la paz se construye con justicia, la seguridad se garantiza con participación y con inversión, y el futuro de Quintana Roo hoy está muy claro, trabajar de la mano todas y todos en el crecimiento sostenible y sustentable, en el desarrollo, pero que estos se vean reflejados en la mesa, en los hogares, y en las escuelas, en beneficio de todas y todos los quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?