El que desde siempre le ha tenido al pueblo chetumaleño, es el que ayer puso de manifiesto
la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, en la conmemoración de los 127 años de la fundación de Payo Obispo, al señalar que la hoy capital de Quintana Roo está recuperando el brillo que jamás debió haber perdido, gracias al trabajo unido de todas y todos con una administración diferente, humanista y con corazón feminista.
Y es que la titular del Ejecutivo hizo mención de las obras históricas que se están impulsando, así como de la recuperación de los espacios públicos, el fortalecimiento de la economía local y la promoción del turismo comunitario, haciendo justicia social a una ciudad que por años fue olvidada y que hoy ocupa el lugar que se merece dentro de la transformación de nuestro maravilloso Estado.
En este sentido, la mandataria recordó que fue el 5 de mayo de 1898, cuando el vicealmirante Othón Pompeyo Blanco fundó este importante asentamiento a orillas del Río Hondo con visión, con valentía y con un firme compromiso con la soberanía nacional; sin embargo, no fue una tarea fácil, ya que en aquel entonces esta región estaba marcada por el aislamiento, la selva densa y una historia de conflicto, pero también había una tierra fértil para sembrar la esperanza, y es así como nació una comunidad resiliente, trabajadora, forjada en la adversidad, guiada por un ideal de justicia y de bienestar que, 127 años después, hoy está cosechando los frutos que sembraron aquellas y aquellos pioneros en cada chetumaleña y chetumaleño, en sus valores y en su esfuerzo diario.
Al respecto, Lezama Espinosa destacó que esta es una fecha profundamente significativa para la historia de Quintana Roo, el aniversario de la fundación de Payo Obispo y, por ello desde el corazón del Sur celebramos todas y todos con orgullo, memoria y compromiso, para que, en los tiempos por venir, continuemos escribiendo las páginas más bellas en la historia de Chetumal.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a su firme compromiso de devolver a la capital del Estado su esplendor, y así propiciar que continúe siendo un referente de trabajo, esfuerzo, atractivos turísticos y una economía boyante en los próximos 50 años.
¿No lo cree así, amable lector?