A mantener la fe

 En ideales del pueblo maya, llama el Presidente

 

Fernando olvera del Castillo

TIHOSUCO, FCP, 3 de mayo.-  “Recordar a todos, mujeres y hombres que han luchado por la justicia en otros tiempos, es mantener siempre encendida la llama de la fe en los ideales del mundo maya, en los ideales universales de la libertad, la

igualdad y de la fraternidad”, señaló el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en la ceremonia de petición de perdón por agravios al pueblo maya y el fin de la Guerra de Castas, la cual tuvo lugar en el Santuario de la Cruz Parlante.
Ante su homólogo de Guatemala, Alejandro Giammattei, y el Gobernador Carlos Joaquín González, el jefe de la Nación se pronunció porque el esplendor actual de Quintana Roo no sea motivo para olvidar que aquí viven los descendientes de quienes padecieron las más inhumanas de las injusticias: La guerra de exterminio a manos de Porfirio Díaz.
“Aunque todavía hay mucha pobreza, no podemos decir que el presente es como el pasado oprobioso porfirista, porque ahora hay libertades, son públicas, notorias, se expresan sin censura y hay, sobre todo, una nueva voluntad de hacer justicia para el bien del pueblo, como en los tiempos de la Revolución mexicana”, agregó.
Luego de una extensa semblanza histórica sobre las atrocidades que sufrieron los mayas, López Obrador sostuvo que esta petición de perdón, es la muestra más fehaciente de que jamás vamos a olvidar a los pobladores del México profundo.
“Si tuviera que decir en una frase qué busca el Gobierno que represento, repetiría: Por el bien de todos, primero los pobres, y arriba los de abajo y abajo los privilegios”, asentó.
En este sentido, el titular del Ejecutivo Federal fue claro al reiterar que su compromiso es escuchar, atender y respetar a todas y a todos, pero dándole preferencia a los más necesitados, en especial a los mayas y a los indígenas de todas las culturas de México.
“No describo programa por programa, acción por acción, beneficio por beneficio, porque estamos en veda electoral y no quiero que se malinterprete o se use de pretexto para que nuestros adversarios conservadores o neoporfiristas nos ataquen, como es costumbre”, acotó.
Finalmente, y tras agradecer la presencia de Alejandro Giammattei en representación del pueblo guatemalteco, el Presidente de México se congratuló de que la antigua Chan Santa Cruz, a la que durante el porfiriato se dio el nombre de Santa Cruz de Bravo, en honor al General Ignacio Bravo, quien, con el látigo, el revólver y la mano dura gobernó sin piedad Quintana Roo de 1903 a 1911, ahora como un sitio histórico, como un municipio sagrado, lleve el nombre de Felipe Carrillo Puerto, un revolucionario defensor de los mayas.