Poca atención a las cabañuelas

Como lo hacían los mayas

 

Arsenio NAHUAT MORALES

JOSE MARIA MORELOS, 13 de enero.- Respecto a las llamadas cabañuelas o el xok k’iin para los mayas de la Península de Yucatán, actualmente quedan muy contadas personas que observan el clima en el transcurso de los días y las pocas personas que lo hacen ya no llevan el debido registro para pronosticar el clima como lo hacían nuestros abuelos, señaló el licenciado en Lengua y Cultura Mayas, José Manuel Poot Cahún.


Las cabañuelas o xok k’iin es el periodo en que se predice el clima venidero o cálculo que suelen hacer los campesinos basándose en los 24 primeros días de enero.
Transcurridos estos días y observando rigurosamente el clima, los mayas pronosticaban la caída de las primeras lluvias de Primavera, augurando una buena cosecha de maíz, o viceversa.
Las cabañuelas inician el 1 de enero, correspondiendo por cada día un mes del año y así sucesivamente hasta llegar al día 12 de enero como diciembre, a esta primera ronda le llaman táats’ xook, la cuenta corrida.
Lo que el clima haya señalado por cada uno de los días transcurridos como meses del año se basan en ellos para determinar lo que habrá de ocurrir en lo subsiguiente; sin embargo, estos 12 primeros días no son los certeros para determinar.
Es por ello que se lleva a cabo una cuenta de otros 12 días en forma retrospectiva, el día 13 corresponde al mes de diciembre hasta llegar a enero que viene a caer en el día 24, a esta segunda ronda le llaman U wala’ paach xook, la vuelta en retroceso o en regresiva; el maya sabe que el Sol viene y regresa por el mismo camino.
Mencionó que observados los 24 primeros días del mes de enero, si el clima que se observó en los primeros 12 días coincide con los otros últimos 12, aseguraban el clima que prevalecería en cada uno de los meses del año subsiguiente.
Los últimos días del mes, del 25 al 30, son dos meses por día, a esta ronda le llaman ka’amáal táats’ xook, la segunda cuenta corrida en par.
El día 31 de enero vale por un año, una hora por cada mes, le llaman a esta última ronda, U P’iik Ja’ab, el soborno o la propina del año; esta cuenta es una clave poderosa para los campesinos, porque les interesa saber cuándo se podrá quemar la tumba o roza, que debe ser en abril, así también cuándo habrá lluvia, para poder sembrar el maíz que debe ser en junio y de la cosecha, porque en julio y agosto siempre hay Sol, el maíz menudo, xmejen nal, es el tempranero que se cosecha en agosto, el grano del Xnuk nal, maíz grande, se cosecha en septiembre y es la milpa de mayor cosecha.