Persisten “jaladores” en zona arqueológica
Ulises ARROYO
TULUM, 15 de agosto.- A pesar de las medidas implementadas para ordenar la actividad turística y mejorar la experiencia
de los visitantes, los llamados “jaladores” continúan operando en los alrededores de la zona arqueológica de Tulum, donde turistas denunciaron presiones para contratar recorridos y otros servicios.
La familia Morales, procedente de la Ciudad de México, relató que al llegar a la zona turística fue interceptada por vendedores que presuntamente insistieron en que estacionara su vehículo en un sitio determinado y contratara un recorrido con un costo de 900 pesos por persona.
Los visitantes señalaron que la insistencia para adquirir los servicios les generó desconcierto y desconfianza, debido principalmente a que desconocían cuáles eran los puntos oficiales de venta y las tarifas establecidas para ingresar y recorrer los atractivos.
Comerciantes de la zona reconocieron que esta problemática disminuyó en comparación con meses anteriores, pues ya no es tan frecuente observar a personas intentando detener vehículos directamente en la carretera federal.
Sin embargo, aseguraron que los “jaladores” mantienen presencia en estacionamientos y otros puntos cercanos a los accesos de la zona arqueológica.
De acuerdo con los comerciantes, algunos turistas incluso han regresado para reclamar después de comparar precios y descubrir que contrataron recorridos por cantidades superiores a las ofrecidas por otros prestadores de servicios.
Esta situación mantiene preocupado al sector comercial por las repercusiones que estas experiencias pueden generar en la imagen de Tulum, particularmente en momentos en que autoridades y empresarios buscan recuperar visitantes y fortalecer la actividad económica del destino.
Entre las medidas implementadas recientemente está la reactivación del transporte desde la entrada tradicional de la zona arqueológica, además de la estrategia “Tulum Renace”, que contempla facilidades como acceso gratuito al Parque Nacional del Jaguar y sus playas, así como tarifas reducidas para ingresar al sitio arqueológico.
Comerciantes y visitantes consideraron que, además de mejorar precios y accesos, uno de los principales retos será garantizar información clara sobre costos y opciones disponibles, para que los turistas puedan contratar servicios libremente y sin presiones.