Menos vuelos complican temporadas de alta

Ulises ARROYO

BENITO JUAREZ, 4 de octubre.- La reducción de operaciones de Aeroméxico y Volaris en el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto

encendió la preocupación del sector turístico por la conectividad aérea de Tulum, principalmente ante las próximas temporadas de alta demanda.
José Chapur Zahoul, presidente honorario de The Palace Company, consideró que mantener una oferta suficiente de vuelos y tarifas competitivas será uno de los principales retos que enfrentará el destino para facilitar la llegada de visitantes y sostener su actividad turística.
El empresario aclaró que los ajustes realizados por las aerolíneas no necesariamente representan una pérdida de interés en el Caribe Mexicano, sino que ocurren en un escenario internacional marcado por mayores costos de operación y una constante revisión de la rentabilidad de las rutas.
Entre los factores que actualmente ejercen presión sobre las compañías aéreas destacó el precio de la turbosina, uno de los componentes más importantes de sus costos operativos.
“El factor determinante detrás de este ajuste es el alto precio de la turbosina, el cual se mantiene bajo una fuerte presión debido a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente”, señaló José Chapur.
Explicó que el incremento en el costo del combustible puede afectar las finanzas de las compañías y llevarlas a modificar itinerarios, disminuir frecuencias o incluso suspender temporalmente determinadas conexiones.
“Si pierden dinero, las aerolíneas tienen que rediseñar sus rutas”, indicó.
La situación adquiere especial relevancia para Tulum debido a que el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto se ha convertido en una pieza de la conectividad de la Riviera Maya y cualquier reducción en su oferta de vuelos disminuye las alternativas disponibles para los viajeros.
Aeroméxico suspendió temporalmente sus operaciones en Tulum desde el pasado 30 de septiembre, decisión que atribuyó a las condiciones del mercado y a la búsqueda de una mayor eficiencia en su red de operaciones.
Volaris, por su parte, dejará de operar temporalmente en este aeropuerto a partir del 7 de enero de 2027, después de revisar la rentabilidad de sus rutas y detectar menores niveles de ocupación y mayores costos.
Entre los factores considerados por esta última compañía están el combustible, las tarifas aeroportuarias y los servicios de navegación aérea.
Pese a estos ajustes, otras compañías, entre ellas Viva Aerobus y Mexicana de Aviación, mantendrán presencia en la terminal de Tulum, de acuerdo con la programación prevista.
Chapur Zahoul advirtió que una menor oferta de vuelos podría disminuir las opciones disponibles para los turistas y generar presión sobre las tarifas, especialmente durante los periodos de mayor demanda.
Por ello, consideró que el desafío para Tulum no se limita a conservar el interés de los viajeros, sino que también pasa por mantener suficientes conexiones aéreas y condiciones competitivas que permitan sostener el flujo de visitantes hacia la Riviera Maya.
El empresario insistió en que las decisiones de las aerolíneas responden a sus condiciones de operación y rentabilidad, por lo que recuperar y fortalecer la conectividad requerirá generar condiciones que permitan mantener las rutas de manera económicamente viable.