Aumentan casos de picaduras en la región
Christian TREJO
TULUM, 13 de septiembre.- Los casos de picaduras de la mosca chiclera han tenido un aumento considerable durante el primer semestre de este 2017, pues estos se han triplicado en comparación a los registrados en los primeros seis meses de años anteriores, ante lo cual el Sector Salud exhorta a la población a acudir al hospital en caso de haber sufrido una picadura de este insecto para brindarle el tratamiento correspondiente.
De acuerdo con el director del Centro de Salud, Adrián Rivera Romero, de enero a junio se registraron 22 casos de picaduras de la mosca chiclera, frente a los seis o siete casos que se solían atender en los primeros seis meses de años pasados.
El galeno enfatizó que la detección oportuna de esta enfermedad puede evitar complicaciones en el paciente, y agregó que este padecimiento se manifiesta con el brote de un pequeño grano que suele aparecer en el pabellón auricular, aunque también puede surgir en la nariz u otras zonas expuestas al ambiente. “Se manifiesta en la piel, pero también se puede manifestar en las mucosas, o sea, puede ingresar el oído o hacia adentro de la nariz e invadir”, precisó.
Detalló que tras la picadura de esta mosca, se inocula en protozoario y se empieza a manifestar clínicamente la lesión que puede tardar en notarse de dos semanas a tres meses o inclusive un año, siendo muy variable su periodo de incubación.
“Nosotros al momento de detectar la lesión clínica, hacemos un tipo cultivo que se llama impronta. Se hace un raspadito en la lesión y se pone la varita de cristal y lo mandamos a estudiar con los especialistas de esta enfermedad de la Secretaría de Salud, de los cuales tenemos en Cancún, Playa del Carmen y Chetumal, y ellos nos dan el diagnóstico mediante la demostración del protozoario e iniciamos el tratamiento”, declaró.
Indicó que el tratamiento para esta picadura solamente se puede brindar en los Centros de Salud, ya que no se comercializa en las farmacias, motivo por el que consideró de suma importancia que si han llegado a sufrir la picadura de este insecto acudan a los Centros de Salud para hacer las medidas de diagnóstico y, en caso de requerirse, se inicia el tratamiento.
Al momento que el paciente sufre de esta picadura, se forma una pápula que posteriormente genera una costra que después se cae y queda expuesta una pequeña úlcera, que al interior es de color rosa y que tiene bordes limpios. El tamaño puede ser variable, ya que puede presentarse de tres a cuatro milímetros.
El entrevistado señaló que lamentablemente no existe una vacuna que prevenga el desarrollo de esta enfermedad, en parte porque se trata de una enfermedad tropical que no se ha manifestado de manera epidémica y, por fortuna, los casos no han sido de gravedad pues se detectan a tiempo, ya que es molesta la aparición de la úlcera y normalmente el paciente acude porque la apariencia no es buena.
“Es importante hacer notar que antes de llegar a consulta, los pacientes suelen tomar muchos antibióticos, líquidos de batería, hierbas, y la lesión no mejora. Realmente el único tratamiento que lo mejora son los antimoniales que están con nosotros. Las medidas generales de prevención son cubrirse muy bien para no tener zonas expuestas, evitar estar en esas áreas cuando se va a ocultar el Sol y al amanecer, pues es cuando la mosca tiene predilección y es entonces cuando puede provocar las lesiones”, explicó.
Añadió que en las personas con diabetes, la lesión puede empeorar porque se puede infectar más fácilmente; sin embargo, precisó que en los casos presentados en Tulum ha habido una favorable respuesta al tratamiento. Por ello consideró importante que si un paciente tiene esta lesión y es diabético, que acuda al Centro de Salud para que reciba el tratamiento adecuado.