Captado en la Biosfera de Sian Ka’an

Ulises ARROYO

TULUM, 14 de junio.- Un video de alto impacto filmado por turistas se ha viralizado con fuerza

en las redes sociales durante las últimas horas. Las imágenes muestran el preciso instante en que un cocodrilo de gran tamaño se desplaza entre las aguas con el cuerpo inerte de un perro, encendiendo de inmediato las alarmas sobre la interacción entre la fauna silvestre y los animales domésticos en las Areas Naturales Protegidas (ANP).
El impactante acontecimiento se registró presuntamente este sábado, en un sistema lagunar ubicado dentro de la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an. La cruda escena dejó estupefactos a los visitantes que recorrían el cuerpo de agua, y su posterior difusión en plataformas digitales ha generado profunda conmoción y debate entre miles de internautas.
A raíz de la propagación del material audiovisual, usuarios de Internet y colectivos locales han reavivado las advertencias y alertas preventivas sobre la presencia habitual de estos reptiles en los complejos de lagunas, manglares, cenotes y zonas costeras de todo Quintana Roo. El video sirvió como un recordatorio visual del peligro latente que representa ignorar las restricciones en los hábitats naturales.
Especialistas en manejo de fauna silvestre y biólogos de la región explicaron que los cocodrilos (Crocodylus moreletii y Crocodylus acutus) son especies nativas y depredadores ápice esenciales para el equilibrio ecológico de los humedales del Caribe Mexicano. Por lo tanto, los expertos enfatizaron que es de vital importancia que la ciudadanía evite aproximarse a los cuerpos de agua identificados como zonas de anidación o caza, además de mantener bajo estricto resguardo y con correa a las mascotas, así como vigilar de cerca a los niños.
Ante este complejo panorama, las autoridades ambientales y de Protección Civil del municipio reiteraron el llamado urgente tanto a la población local como al turismo nacional e internacional para respetar de manera categórica la señalización de advertencia colocada en los accesos a los litorales y extremar las precauciones al adentrarse en la reserva.
Finalmente, el polémico video ha detonado un intenso análisis sobre la acelerada fragmentación de los hábitats debido al desarrollo urbano y la constante presión de la actividad humana en los ecosistemas de Quintana Roo. 
Activistas señalan que este tipo de incidentes son el resultado directo de la invasión de los espacios históricos de la fauna local, urgiendo a replantear un modelo de turismo mucho más consciente, respetuoso y con límites claros frente a la rica biodiversidad que caracteriza a la zona maya.