Muere dos horas después en hospital

 

Christian TREJO

TULUM, 14 de enero.- Sujetos armados balearon a una persona en un establecimiento de tatuajes en Tulum, dejándola herida de gravedad al recibir impactos de bala en la cabeza. Fue necesaria la intervención de los servicios médicos de emergencias, quienes trasladaron al agraviado al Hospital General, donde falleció horas después.


Un reporte de detonaciones de bala fue reportado a la central de emergencias a las 23:35 horas, lo que movilizó a los elementos municipales, quienes se trasladaron hasta el establecimiento “Baeza Shock”, ubicado en la calle Sol Poniente con Júpiter Sur, justo frente al Centro de Salud, donde además se reportó a una persona lesionada por arma de fuego.
Paramédicos llegaron al lugar y corroboraron lo anterior, por lo que inmediatamente valoraron al agraviado, quien fue trasladado de urgencia al Hospital General en Playa del Carmen, donde lamentablemente se confirmó su deceso dos horas más tarde.
El ahora occiso, Freddy N, de acuerdo con datos extraoficiales se encontraba en su establecimiento de tatuajes, del cual era el dueño y además trabajaba como guía de turistas en la zona arqueológica y vendedor de tours.
El dato que los judiciales ya tienen, que podría ser una pista o línea de investigación, es que el viernes por la mañana a la mujer del ahora occiso se le hizo raro que una mujer y un sujeto delgado hayan entrado al negocio de tatuajes, preguntando por unos tenis, pero que no compraron nada.
De acuerdo con información que se logró obtener del Centro de Salud de Tulum, señala que una persona de aproximadamente 29 años llegó por sus propios medios a dicho hospital de la Secretaría de Salud, con una herida en la cabeza, y en primer momento los médicos especularon que fue por alguna caída, pero al limpiar la herida se percataron que todo parecía ser un impacto de arma de fuego.
Sobre estos hechos, las autoridades de la Fiscalía General del Estado han mantenido un total hermetismo, por lo que únicamente se han limitado a la versión de que lo anterior fue producto de “un ajuste de cuentas entre narquillos”.