Vecinos de la calle Petén, en el Fraccionamiento Bicentenario, exigen que la constructora “Grupo Vivo” subsane la problemática del drenaje pluvial que se encuentra al tope

David ROSAS

Desde el pasado lunes hizo crisis el rebosamiento de aguas negras en las calles del Fraccionamiento Bicentenario de esta ciudad; la calle Petén de plano resulta insorportable para los vecinos quienes se quejan del problema recurrente cada vez que llueve, pues sin importar que sean poco o muchos días, de las coladeras emergen aguas pútridas que en ocasiones rebasan el nivel de la banqueta.

La vecina Norma Salazar Tun, solicitó a las autoridades municipales y estatales que obliguen a la constructora “Grupo Vivo”,  a que subsane esta problemática, pues desde que les entregaron las viviendas, lo cual ocurrió hace poco más de tres años, tienen el problema.
Por este contacto frecuente con las aguas negras que se concentran en todo el fraccionamiento de reciente creación, los vecinos están en riesgo de sufrir algún tipo de enfermedad derivado de la gran cantidad de aguas negras que desde el pasado lunes rebosan las coladeras que se localizan sobre la calle Petén y paralelas.
La quejosa comentó que desde que este asentamiento se entregó, han estado pidiendo a las autoridades competentes, que obliguen a la constructora responsable a que repare el sistema de drenaje, “no funciona correctamente al grado que incluso en ocasiones no es necesario que llueva para que las coladeras emerjan aguas negras pestilentes”.
Dijo que la situación empeora cuando se presentan lluvias ya que las coladeras se rebosan de aguas negras durante días, tal es el caso que se registra sobre la calle Petén, donde  las alcantarillas no han dejado de expulsar aguas pestilentes donde se pueden ver sobre la vía pública flotando heces.
“Todo el tiempo se andan rebozando, es más hay veces aun cuando no ha llovido, vez como brota el agua con suciedad de las coladeras, ahora imagínate que pasa cuando se registran lluvias, pues toda esta calle se llena de aguas negras que tarda días hasta que se seca con el sol, y eso para mí es un peligro porque se hace polvo y todo se vuela con el aire y los niños lo respiran y les puede causar enfermedades”, dijo.
El Fraccionamiento Bicentenario se localiza en una zona con pendiente y en la calle Petén es donde se forma el vaso de agua por los escurrimientos que provienen de los Fraccionamientos Pacto Obrero Campesino y Villas Oxtankah.
En un recorrido se captaron las gráficas en las que se aprecian borbotones de aguas pestilentes de las coladeras del drenaje y ese flujo transcurre durante varias horas del día y conforme la intensidad de la precipitación pluvial.
De manera individual, los vecinos han denunciado el problema a las autoridades del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, que a su vez toma nota pero no ha procedido a un correctivo, incluso fue un tema que se le planteó a los candidatos en las elecciones de 2016 y no hay una solución en puerta.
Vecinos como Norma Salazar Tun, mantienen encerrados a sus hijos y mascotas en un intento por evitar el mal olor y unicamente salen a la vía pública para lo estrictamente necesario.
Las aguas negras se cuelan hasta un predio sin urbanizar que se encuentra en medio del Fraccionamiento Bicentenario y Las Américas III y algunos hilos del líquido pestilente se van quedando en la vía pública para evaporarse con los rayos del Sol. Es así como los vecinos se libran del problema hasta que vuelva a llover con intensidad.