Ahora por hotel Dorado Seaside Suites
Christian TREJO
SOLIDARIDAD, 20 de enero.- A pesar de la grave erosión de las playas que prevalece en gran parte del litoral de Playa del Carmen, no ha habido mayor interés en reactivar los fideicomisos para la recuperación de los arenales ni mucho menos impulsar un proyecto integral, aseguró el presidente de la Asociación de Propietarios, Inversionistas y Prestadores de Servicios de la Riviera Maya, Lenín Amaro Betancourt, situación que además se ha agravado con la ejecución de proyectos individuales como la colocación de una escollera por parte del hotel Dorado Seaside Suites en el frente de sus playas.
En fechas pasadas se dio a conocer lo que pudiera tratarse de otro acto ecocida tras la colocación de un montículo de rocas alineadas para formar una escollera en las playas del hotel El Dorado Seaside Suites, ubicado a unos 13 kilómetros al Norte de esta ciudad, motivo por el cual ecologistas hicieron una vez más un llamado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para que verifique si esta obra cuenta con los permisos y manifestación de impacto ambiental correspondientes.
Al ser entrevistado sobre este tema, el presidente de dicho organismo en la Riviera Maya sostuvo que acciones como la antes mencionada, así como en otros puntos como el Grand Velas, Grand Porto Real, sólo por mencionar algunos, siempre aplican el refrán de “más vale pedir perdón que pedir permiso”, al colocar este tipo de barreras que, como ya se ha demostrado, causan severas repercusiones en el litoral costero.
Lamentó además que pese a la actual situación que prevalece en el litoral, no se ve que las autoridades correspondientes contemplen en el corto plazo alguna acción concreta para solucionar esta gran problemática aun cuando este destino percibe una derrama de más de mil 800 millones de dólares al año, lo cual mantiene muy preocupado a todo el sector turístico.
Y es que mientras la erosión de los arenales avanza cada vez más, los hoteleros siguen pagando impuestos que se supone son destinados para el mantenimiento de las playas, tales como el cobro de 20 pesos de impuesto al saneamiento, así como el del impuesto del 25 por ciento que los concesionarios deben pagar a la Zofemat, recursos de los cuales aún no se ve clara su aplicación, expuso el entrevistado.
“En destinos como República Dominicana, estos impuestos se invierten en el mantenimiento y conservación de las playas, en el caso de nosotros, desde el 2010 hemos estado aportando esos recursos y no vemos claro que estos se empleen para impulsar un proyecto de mantenimiento integral costero”, dijo.
Manifestó que siempre se ha pugnado por la ejecución de un proyecto de recuperación de las playas de este destino, el cual debe realizarse de una manera integral y que traiga un beneficio común y no sólo a unos cuantos, no obstante, lamenta que pese a los reiterados llamados no han visto mayor interés en el ámbito federal.