Para náuticos, con escolleras de Grand Velas
Christian TREJO
SOLIDARIDAD, 15 de enero.- La presencia de escolleras por parte de emporios hoteleros como el Grand Velas no sólo han contribuido a dañar los arenales de los predios vecinos, sino que además representan un peligro para los propios operadores náuticos que a diario realizan sus actividades de buceo, esnórquel y pesca, motivo por el cual los ha obligado a extremar precauciones para evitar accidentes durante la navegación, aseguró el secretario general de la cooperativa Mar Caribe, José Gómez Burgos.
Puntualizó que se ha comprobado que este tipo de barreras perjudican severamente el litoral costero, al alterar el curso natural del oleaje, desviándolo a playas vecinas en las cuales se ha agravado la erosión al punto de quedarse sin playas.
Indicó que además a ellos como operadores náuticos también les afecta no sólo desde el ámbito de imagen turística, sino también porque el riesgo de accidentes durante la navegación se potencializa.
“Lo que se les ha recomendado a los compañeros es que extremen precauciones al momento de navegar, y estar al pendientes de la zona donde se circula, especialmente en la noche, cuando el riesgo de accidentes es mayor”, reconoció.
Además de las escolleras, dijo que la colocación de costaleras en las playas son perjudiciales tanto para el medio ambiente como para los turistas, quienes quedan expuestos a sufrir un accidente, especialmente en las zonas donde el mar ya se comió toda la arena y las rocas van saliendo, producto de la grave erosión que prevalece en gran parte de la línea de costa.
Nuevamente subrayó que la colocación de escolleras como método para recuperar arenales de manera particular no es la mejor opción, pues los concesionarios vecinos son quienes pagan los platos rotos al desviarse el oleaje hacia sus playas, agravándose con ello el deslave de la arena.