A Don Jesús Martínez Ross

 

Fernando olvera del castillo
 CHETUMAL, 15 de septiembre.- En una ceremonia solemne cargada de respeto, gratitud y memoria histórica

, el Congreso del Estado de Quintana Roo rindió un sentido homenaje de cuerpo presente a Don Jesús Martínez Ross, quien fuera el primer Gobernador constitucional del Estado tras su conversión a entidad federativa en 1975. El féretro, cubierto con la bandera del Estado, fue colocado en la sala de sesiones del Congreso, donde se realizaron las guardias de honor para honrar su legado político y humano.
Durante el homenaje, se recordó que a Don Jesús Martínez Ross le correspondió la histórica tarea de guiar los primeros pasos de un Estado recién nacido. Gobernó Quintana Roo de 1975 a 1981, consolidando las estructuras políticas, administrativas y sociales que cimentaron la identidad estatal. Su carrera política inició como agente del Ministerio Público, luego fue Oficial Mayor del Gobierno Territorial, y más tarde Diputado Federal en el periodo 1973-1975, desde donde defendió la causa estatal. Entre los logros más destacados de su administración figura la creación del Instituto Tecnológico de Chetumal, que amplió las posibilidades de formación profesional para generaciones de jóvenes quintanarroenses. También impulsó el desarrollo turístico mediante la fundación de la Secretaría de Turismo en 1976, pieza clave en la consolidación de Cancún como polo turístico. Además, durante su gestión se organizaron los primeros ayuntamientos constitucionales y se instaló el Congreso del Estado.
La ceremonia fue encabezada por la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, quien presidió la primera guardia de honor junto a ex Gobernadores como Félix Arturo González Canto y Joaquín Hendricks Díaz. También participaron Heyden Cebada Rivas, presidente del Tribunal Superior de Justicia; el senador Eugenio Segura Vázquez y el diputado Renán Sánchez Tajonar, presidente de la Jugocopo.
Posteriormente, se sumaron a la guardia de honor los hijos del ex Gobernador Martínez Ross, quienes, visiblemente conmovidos, agradecieron las muestras de afecto hacia su padre. Entre las personalidades presentes también estuvieron Yensunni Idalia Martínez, presidenta municipal de Othón P. Blanco, así como Verónica Lezama Espinosa, presidenta honoraria del Sistema DIF Quintana Roo, y otras autoridades civiles y políticas.
Durante los discursos, se resaltó la cercanía de don Jesús con el pueblo, su orgullo por las raíces quintanarroenses, y su profundo compromiso con la vida pública. Fue recordado no sólo como un fundador del Estado, sino también como un hombre entrañable, padre de familia y amigo de muchas generaciones que crecieron bajo su liderazgo.
La bandera estatal sobre su féretro simbolizó no sólo el cargo que ostentó, sino la huella imborrable que dejó en la historia de Quintana Roo. El Congreso, lugar donde se forjó buena parte del andamiaje político estatal, fue el escenario ideal para esta despedida que reunió a representantes de todos los Poderes del Estado.
Tras concluir el homenaje póstumo, el féretro fue trasladado en carroza a la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, donde se ofició una misa de cuerpo presente. Con aplausos, oraciones y el recuerdo vivo de su legado, el pueblo quintanarroense despidió a Don Jesús Martínez Ross, un hombre que no sólo escribió historia, sino que ayudó a construirla desde sus cimientos.