Escolleras del hotel Grand Velas
Christian TREJO
SOLIDARIDAD, 15 de diciembre.- La colocación de escolleras por parte del hotel Grand Velas ha generado afectaciones severas en la línea costera colindante con la parte Sur y por consiguiente también ha perjudicado a los concesionarios de la Zona Federal Marítimo Terrestre, quienes prácticamente se han quedado sin una parte de la playa, obligando a los bañistas a conformarse con una mínima porción de arena para asolearse.
Lo anterior fue expuesto por personal de otros hoteles que cuentan con una concesión en el litoral, quienes reconocen que la existencia de estas barreras artificiales les ha afectado considerablemente, al punto de que se queden sin una importante porción de arena para el goce de sus huéspedes y clientes, pero además sin paso para los bañistas en partes donde la arena ha sido severamente carcomida por el mar.
Aun con el grave problema de erosión que se ha registrado en la línea costera que está entre el hotel Princess y el Grand Velas, este último ha colocado escolleras en las inmediaciones del arrecife “Laffite” que además de haber sido puestas sin un orden han ocasionado un daño colateral en la parte Sur, a pesar de que fueron colocadas por esta empresa para disminuir el impacto de las olas hacia sus playas y detener los efectos de la erosión.
No obstante, la experiencia y los antecedentes de otros casos similares han demostrado que mecanismos como el antes expuesto y que han sido permitidos por las autoridades responsables de salvaguardar los recursos naturales como la Semarnat y Profepa han desencadenado efectos sumamente perjudiciales para los espacios costeros aledaños, cuyos daños son peores.
Prestadores de servicios turísticos que operan en la zona costera como Ismael “N” reconocen que la playa que está en la parte Sur del Grand Velas se ha visto severamente afectada, a tal grado que las condiciones de algunos tramos de la misma son un riesgo para los mismos turistas que caminan por la playa.
“Hay turistas que gustan de caminar por la playa y al pasar por este tramo de 100 metros antes de llegar a las playas del Grand Velas se ven en la necesidad de hacerlo con precaución, ya que además del deslave de la arena provocada por la erosión, todo este tramo prácticamente es cubierto por el agua del mar, por lo que cuando hay mal clima y sube la marea el riesgo es mayor para los turistas”, expuso.
Por su parte, Pedro C. lamentó que a pesar de que existe una representación de la Profepa en la entidad no se esté poniendo atención en este problema que poco a poco se vuelve mayúsculo, por lo que agregó que la inacción por parte de las autoridades que tienen bajo su responsabilidad el resguardar los recursos naturales puede traer peores consecuencias.
Lo anterior se suma al hecho de que aún no existe un programa integral de recuperación de playas para este polo vacacional de ninguno de los tres niveles de Gobierno.