Con escolleras del Grand Velas, reiteran

 

Christian TREJO

SOLIDARIDAD, 29 de enero.- El grave daño que los arenales están sufriendo a raíz de la erosión a causa de proyectos individuales como las escolleras colocadas por los hoteles Dorado Seaside Suites y el Grand Velas está provocando que

gradualmente se termine con el destino turístico, aseguró la presidenta de la asociación ambientalista “Moce Yax Cuxtal”, Laura Patiño, quien consideró urgente que las autoridades pongan en marcha un proyecto de manejo integral costero.
Una muestra de la gravedad que prevalece en la línea costera de Solidaridad son las playas ubicadas entre las calles 14 y avenida Constituyentes, en la zona conocida como El Recodo, la playa Shangri-La, la zona de playas donde anteriormente estaba el club de playa Canibal Royale, así como la parte Sur del hotel Grand Velas, la cual se quedó sin arenales en una extensión de poco más de cien metros.
En el caso de las playas ubicadas a la altura de la avenida 38 (Shangri-La), el oleaje se ha tornado tan fuerte que incluso el poco espacio de arena que anteriormente había ahora ya no existe, ya que el mar incluso llega a romper olas en las instalaciones de concreto de los hoteles que se encuentran en esa zona. La erosión ha sido a tal grado que la raíz de varias palmeras ya quedó al descubierto, por lo que personal de dichos hoteles se ha visto en la necesidad de sujetarlas con sogas para que el mar no se las lleve.
Lo mismo sucede en las playas que se encuentran tanto en la calle 12 donde se encontraba el extinto Blue Parrot, como en las playas del lado Sur del hotel Grand Velas, donde el mar prácticamente ya devoró la poca arena que quedaba, por lo que los turistas que se aventuran a caminar lo tienen que hacer en medio de rocas y dentro del agua, con el riesgo de caerse o de ser arrastrados por la marea.
Tal y como en su momento lo han expresado ambientalistas como Laura Patiño y Aniceto Caamal, la ejecución de proyectos individuales de recuperación de playas no sólo no son benéficos, sino que afectan a los predios vecinos debido a que el oleaje que es rebotado por las escolleras es redireccionado hacia las playas vecinas, que son precisamente en las cuales se ha agravado el deslave de los arenales a tal punto que han dejado escalones de hasta un metro de altura, además de quedarse sin arena a causa de que el mar se la ha devorado.
En ese sentido, Laura Patiño, de la asociación ambientalista “Moce Yax Cuxtal”, dijo que es necesario que se ponga en marcha de manera urgente un proyecto integral de manejo costero que garantice no sólo una recuperación de la arena, sino de la retención y mantenimiento de la misma, ya que de lo contrario existe el riesgo de que el turismo deje de llegar tomando en cuenta que la Riviera Maya es un destino que vende Sol, mar y arena.