Xcacel-Xcacelito, como Santuario de la Tortuga Marina
Alvaro ORTIZ SALAMANCA
Cada año, alrededor de 100 mil personas se recrean en la Reserva Natural Xcacel-Xcacelito, Santuario de la Tortuga Marina, ubicado en el municipio de Tulum, sitio que con el paso del tiempo se ha consolidado como el preferido de los aficionados
del ecoturismo; hoy es el orgullo de los quintanarroenses y por lo cual se llevan a cabo diversas actividades encaminadas a proteger este recurso natural.
Sus arrecifes y playas, de las más vírgenes en el Estado, se complementan con un espectáculo natural anual, el arribo de tortugas blancas y caguamas para anidar, todo ello hacen de Xcacel un atractivo singular, en el que diariamente se procura mantener limpio de la basura que arroja el mar, en los más de 430 kilómetros de costa recogen al año, 5.5 toneladas de desechos.
Al año se organizan tres limpiezas generales que abarcan las playas de Xcacel y Xcacelito, donde se retiran en promedio 380 kilogramos de residuos en cada ocasión y en esta tarea se involucran unas 150 personas. Para prevenir y detectar delitos ambientales, de manera permanente se realizan tres recorridos de vigilancia al día por toda el área.
Para proteger estos recursos naturales y hacerlos perdurables, así como fomentar el ecoturismo y generar mejores oportunidades de empleo, el Gobierno del Estado, a través la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA), realiza jornada de limpieza en Xcacel-Xcacelito. Con el “Programa de Separación de Residuos Sólidos” con una colecta de 560 kilogramos mensuales, se evita que estos desechos reciclables lleguen al relleno sanitario de Tulum.
A través del “Programa de Protección a la Tortuga Marina” con la regulación y sensibilización del turista, impidiendo de esta forma la afectación a las nidadas y crías; además se vigila la calidad de agua, para garantizar la conservación y preservación de esta reserva natural también se imparte educación ambiental a grupos de todos los niveles educativos que solicitan conocer el área.
El cuidado del sitio implica establecer horarios de visita y carga diaria y para mantener en óptimas condiciones el lugar, en temporadas altas de vacaciones y los fines de semana se regula a 30 personas el número de visitantes que pueden ingresar al cenote, quienes no pueden usar bloqueador solar, ni introducir alimentos y bebidas.