Pech Várguez, ante recuperación

 

Alvaro ORTIZ SALAMANCA

Antes de regresar a la “nueva normalidad” y que los negocios en Quintana Roo vuelvan a funcionar, es necesario analizar si el modelo turístico que ha privilegiado el crecimiento sobre el desarrollo y el bienestar para la población es el que se

quiere en el futuro para el Estado, señaló el senador José Luis Pech Várguez.
“Quienes vivimos en Quintana Roo, en especial los empresarios, debemos preguntarnos si queremos volver a un modelo depredador, que daña al medio ambiente, que cada vez genera más empleos mal pagados y sin seguridad social, que contrata a trabajadores por medio de compañías outsourcing y que en muchos casos no pagan impuestos en Quintana Roo, porque tienen sus domicilios fiscales en otras partes, como es la Ciudad de México”, dijo.
En buena medida el Gobierno Federal no retribuye a Quintana Roo los recursos que le deberían de corresponder por la derrama económica que genera, debido a que muchas empresas tienen sus domicilios fiscales en otras partes del país y no reportan sus impuestos en la entidad. “De esa forma desde hace mucho tiempo el Estado padece por no contar con presupuestos suficientes para atender las necesidades y servicios para sus poblaciones, que crecen a tasas aceleradas, superiores a la media nacional”, explicó.
Al hablar del proceso de la emergencia sanitaria que está por entrar a la etapa de regreso a la normalidad, tras la paralización generada por la cuarentena, el legislador –quien ha participado como enlace entre la Federación y las autoridades quintanarroenses- dijo que debe terminarse con el modelo que sólo privilegia el crecimiento, porque ha demostrado que no es suficiente, debido a que sólo beneficia al inversionista, pero no deja condiciones favorables ni para la sociedad ni para el lugar.
Reconoció que volver a la normalidad no será fácil, debido a que la forma de hacer turismo en Quintana Roo no encaja con las condiciones que genera este virus, de tal forma que mientras no exista una vacuna o remedio, el turismo tendrá que hacerse de otra manera, al igual que ocurrirá en casi todo el mundo.
Señaló que ante esta situación, le plantearon a la Asociación Mexicana de Bancos que el plazo de seis meses que van a dar a las empresas para que vuelvan a pagar sus créditos o compromisos financieros es muy poco tiempo para el caso de las empresas turísticas, debido a que se trata de un sector que va a tardar más tiempo en poder recuperarse, porque su reactivación depende de la capacidad de movilización que tengan las personas y que haya la reactivación de cada una de las partes de la cadena productiva que genera el flujo de turistas en el mundo, que va de las líneas aéreas a los hoteles y restaurantes, pasando por mayoristas y agencias de viajes.