Escolleras de Grand Velas espantan a bañistas

Christian TREJO.

SOLIDARIDAD, 23 de diciembre.- La grave erosión de las playas de la parte Sur de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), concesionada al hotel Grand Velas, está afectando severamente la imagen turística de la Riviera Maya, ya que los bañistas no han tenido de otra más que buscar otras partes del litoral costero para poder disfrutar de las bellezas de este destino turístico.

Mas allá del daño ambiental que están ocasionando las escolleras colocadas por personal del hotel Grand Velas, cuyo oleaje ha recrudecido el deslave de la arena al grado de dejar partes sin playa, los turistas que han arribado al destino con el fin de disfrutar de las bellezas naturales se han topado con una desagradable imagen al ver que las playas que colindan con este hotel prácticamente no existen.
En gran parte de la línea costera hay escalones de arena, producto del oleaje que las escolleras colocadas por personal del hotel Grand Velas han redireccionado hacia la parte Sur, en lo que se le conoce como “efecto mariposa”, especialmente en la zona de playas contigua al hotel, en la que se puede apreciar el enorme escalón de arena de aproximadamente medio metro.
“Los turistas que han llegado a esta zona se han visto en la necesidad de buscar otras zonas de playa para poder disfrutar del mar y asolearse, llevándose con ello un muy mal sabor de boca al ver las condiciones tan deplorables en que está esta franja costera”, señaló Horacio L., prestador de servicios náuticos.
“Es lamentable que siendo ya la temporada alta, los turistas llegan y se topan con que la playa está muy erosionada, e incluso hay partes en las que no hay playa, por lo que prácticamente se ven en la necesidad de irse a otras playas menos impactadas para poder divertirse sin el peligro de sufrir un accidente”, dijo.
Lo anterior se suma a las repercusiones negativas que este tipo de proyectos individuales causan al litoral costero, aspecto del cual ambientalistas han pronunciado en mas de una ocasión la necesidad de que la autoridad en materia ambiental, en este caso Semarnat, deje de expedir autorizaciones a este tipo de proyectos, además que la Federación impulse un proyecto integral costero para la recuperación de playas que beneficie a todos.