Ante presuntas irregularidades en Zona Limítrofe

Alvaro ORTIZ SALAMANCA

La Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (CDHeQROO) informó que desde la tarde del sábado se inició de oficio la queja por presuntas violaciones a las garantías individuales cometidas por elementos de la Policía de Campeche en la comunidad de Santa Rosa, en la Zona Limítrofe.

Como parte de las diligencias que se practicaron para la integración del expediente, personal de la Primera Visitaduría General se trasladó ayer hasta esa comunidad, en donde se levantaron los testimonios de algunas personas lesionadas, así como de testigos de los hechos y evidencias para desahogar la queja.
Hay que referir que habitantes de la comunidad Santa Rosa denunciaron que policías campechanos utilizaron gas lacrimógeno y sus armas de cargo para golpear a varios campesinos que el pasado viernes reclamaron compromisos incumplidos del gobierno municipal de Calakmul, Campeche.
Nayeli Díaz Méndez, habitante de Santa Rosa, reveló que el problema que derivó en este abuso de autoridad data desde hace varios años, pues el pozo de agua ejidal ha suministrado el líquido a más de una decena de comunidades del Ayuntamiento de Calakmul, incluso a Xpujil, la cabecera municipal y que el Edil campechano se comprometió a brindar varios apoyos a cambio; sin embargo, estos nunca se han cumplido.
La situación se ha ido agravando desde hace algunos meses, cuando los campesinos ven que el presidente municipal, Juan González, e incluso el propio Gobernador de Campeche, Alejandro Cárdenas, han hecho caso omiso a sus peticiones.
Los campesinos decidieron que dejarían de suministrar el agua al municipio, poniendo candado al pozo de bombeo, puesto que esa autoridad cobra por el servicio a las demás comunidades y en la cabecera municipal, sin dar un beneficio a cambio a Santa Rosa. Ante esta situación, el Gobierno campechano envió a elementos policiacos que rompieron el candado y trajeron a personas de otra parte para reactivar el bombeo de agua, lo cual indignó a los habitantes, quienes se sintieron violentados, puesto que no hubo diálogo de por medio y la autoridad ingresó a un predio ejidal.
El hecho fue que los campesinos tiraron una barda para intentar tomar control de la planta de bombeo, pero fueron recibidos con macanas, culatazos, e incluso gas lacrimógeno.
El ombudsman del Estado, Marco Antonio Toh Euán, expuso que la queja ya ha sido ratificada, pero que debido a que los hechos se atribuyen a servidores públicos del Estado vecino, se ha hecho del conocimiento del mismo a la Comisión de los Derechos Humanos de Campeche, a fin de que se remita el expediente y trabajar de manera conjunta en el deslinde de responsabilidades.