A desfalcos de Bacelis Maldonado

 

Fernando OLVERA DEL CASTILLO

Cuando se afirma que el hoy flamante jefe del Departamento Jurídico y de Transparencia del Instituto Quintanarroense de Innovación y Tecnología (IQIT), dependiente de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sede), Manuel Armando

Bacelis Maldonado, es un hombre cínico y sin escrúpulos, basta con echar un vistazo a los testimonios de aquellos que tuvieron la desgracia de caer en sus manos cuando se desempeñaba como director jurídico de la Superintendencia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la Zona Sur, para corroborar hasta dónde fue capaz de llegar con tal de satisfacer su desmedida ambición por el dinero ajeno.
En charla con Diario de Quintana Roo, una de sus víctimas, de nombre Rosalía “N”, propietaria de una tienda de abarrotes en la colonia Solidaridad de la capital del Estado, la cual, por cierto, acabó cerrando al no poder cubrir el adeudo que supuestamente tenía con la CFE, detalló la forma como operaba la red de corrupción que a lo largo de más de dos años tejió el antes citado al amparo del cargo que ostentaba y, obviamente, con la complicidad de varios de sus subalternos.
En principio de cuentas, la entrevistada indicó que de la noche a la mañana se presentó a su negocio una cuadrilla de la paraestatal para notificarle que haría una revisión a su medidor, y es así como al cabo de unos minutos le dijeron que este le sería retirado y que para cualquier aclaración se dirigiera a la dirección comercial, en donde su titular, de nombre José Maldonado, le aclararía todas sus dudas.
“Yo me apersoné con esta persona y me dijo que en efecto había una anomalía en el medidor, la cual nunca me demostró, y que tenía un adeudo de 130 mil pesos que debía cubrir cuanto antes. Yo estaba sorprendida y sumamente molesta, y fue ahí cuando me dijo que si quería solucionar todo sin mayores contratiempos, acudiera a ver al jurídico de la CFE en la colonia Kilómetro 5, ni más ni menos que Manuel Armando Bacelis Maldonado, con la certeza de que todo se iba a arreglar”, relató.
La agraviada expuso que una vez en la oficina de Bacelis Maldonado, éste le propuso que se hiciera un convenio de pago en “parcialidades” para que no le cortaran el servicio y que fuera ella la que fijara la cantidad para que comprobara que había la intención de ayudarla.
“Fue así como bimestralmente acudía a las oficinas de Bacelis Maldonado y en sus manos, sí, en sus manos le entregaba lo de la parcialidad y él me daba un recibo, según me decía, provisional, mientras el oficial lo tramitaba con el director comercial, lo cual a final de cuentas como ya muchos saben, nunca ocurrió”, asentó.
En este sentido, Rosalía “N” indicó que al cabo de unos meses se enteró que el susodicho había sido señalado de timar a varias personas y que algunas lo iban a denunciar, por lo que decidió acudir a sus oficinas llevándose la sorpresa de que tenía varios días sin presentarse y que su secretaria no sabía si volvería a pararse por ahí.
“Yo no creía que esto estuviera pasando, pero al cabo de un tiempo volvió a llegar la cuadrilla a mi tienda y ahora sí me cortaron la luz, intenté hablar con el tal José Maldonado y nunca me atendió, únicamente mando a uno de sus empleados con un expediente en donde se indicaba que el adeudo que tenía ya no era de 130 mil, sino de 197 mil pesos”, acotó.
Al respecto, y al ser cuestionada sobre el monto que le entregó a Bacelis Maldonado, Rosalía “N” señaló que fueron más de 70 mil pesos, y que por eso no dudó en sumarse a los demás afectados para exigir justicia, siendo que en su momento acudió ante la subdelegación de la Fiscalía General de la República (FGR), con sede en Chetumal, e interpuso una denuncia por hechos presuntamente constitutivos de delito contra este bribón y quien o quienes resulten responsables.
“Yo como muchos no pude pagar los 197 mil pesos que ahora supuestamente debía y lo mejor para mí fue cerrar mi negocio, hoy lo único que pido es que este sujeto sea castigado y que me devuelva el dinero que le entregué, eso es lo único que me interesa ahora”, concluyó.
Como se puede apreciar, este es tan sólo uno de los varios casos que actualmente están siendo investigados por el Ministerio Público Federal con la finalidad de que los desfalcos de Bacelis Maldonado y sus secuaces no queden impunes.
Finalmente, cabe destacar que, según se pudo averiguar, este malandrín, pese al cúmulo de cuentas pendientes que tiene con la justicia, continúa despachando como si nada en sus oficinas del Instituto Quintanarroense de Innovación y Tecnología (IQIT), ante la complacencia de su titular, Marco Antonio Bravo Fabián, quien ante este escándalo, prefiere hacerse “como el diablo en el panteón”.