Se rumora que ese fue el motivo por el que su visa americana fue revocada

 

Fernando OLVERA DEL CASTILLO

Si bien no existe información oficial al respecto, se rumora que el Gobierno de los Estados Unidos de América revocó la visa de turista del todavía magistrado de la Novena Sala Especializada en Materia Penal Oral del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Quintana Roo (TSJ), Carlos Lima, a raíz de una investigación del Departamento del Tesoro.


Datos recabados por el que esto escribe confirmaron que, al igual que como sucede con los asuntos migratorios, las autoridades estadounidenses no están obligadas a informar de una situación como la arriba señalada; sin embargo, siendo dicha instancia la responsable de promover la prosperidad económica y garantizar la seguridad financiera del vecino país del Norte, es un hecho que está facultada no sólo para revocar la visa de quien se trate, sino para confiscar sus propiedades, congelar sus cuentas bancarias y prohibirle toda relación con personas o empresas estadounidenses.
En este sentido, se sabe que los delitos por los que el Departamento del Tesoro puede proceder de esta manera son, además del lavado de dinero, la evasión fiscal por encima de los 200 mil dólares y el tráfico de documentos fraudulentos, entre otros.
Al respecto, es un hecho que la revocación de una visa, invariablemente, se sustenta en la comisión de algún delito que atente contra la sociedad estadounidense, y es así como el Departamento del Tesoro también desempeña un papel crucial y trascendental en la mejora de la seguridad nacional mediante la aplicación de sanciones económicas contra las amenazas externas, particularmente del crimen organizado, así como en la identificación y concentración de las redes de ayuda financiera de las mismas y en la mejora de la salvaguarda del vecino país del Norte.
Aquí vale la pena destacar que el incurrir en ilícitos como extorsionar, hurtar, robar, transportar con conocimiento mercancía robada, defraudar mediante representación falsa, es decir, presentando a sabiendas un hecho falso como si fuese verdadero para perjudicar a otra persona, alterar un documento con el objeto de lograr que la víctima, entregue un título o escritura, realizar una falsificación con el fin de cometer un delito contra el patrimonio, así como desfalcar, malversar fondos o chantajear, también son objeto de investigación y otorgan a sus presuntos responsables la condición de “inadmisibles” para las autoridades en la Unión Americana.
Finalmente, cabe señalar que de encontrarse en alguno de estos supuestos, lo cual, insistimos, al momento no son más que presunciones ante la repentina revocación de su visa, el todavía magistrado de la Novena Sala Especializada en Materia Penal Oral del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Quintana Roo (TSJ), Carlos Lima, podría abocarse a apelar la decisión del Gobierno estadounidense; sin embargo, de acuerdo con las experiencias de las miles de personas a las que les ha ocurrido exactamente lo mismo, esto resulta imposible en toda la extensión de la palabra.