Vecinos de frontera, ante supuestos abusos

Adrián GONZALEZ CALDERON

Más de 50 habitantes de Subteniente López llevaron a cabo una protesta la mañana de ayer y cerraron la entrada y salida de la nueva garita aduanal entre México y Belice, puesto que aseguran ser víctimas de malos tratos y abusos por parte de inspectores fiscales.

Elementos del Ejército mexicano, la Secretaría de Marina y la Policía Federal acudieron al lugar y mantuvieron la situación bajo control hasta que los titulares del recinto fiscal recibieron a los representantes de los pobladores y atendieron sus quejas con la promesa de encontrar una solución.
A las nueve de la mañana se reunieron más de 50 pobladores de Subteniente López en el parque central de la localidad, debido a que aseguraban haber sido víctimas de abusos, extorsiones y maltratos por parte de inspectores fiscales, quienes supuestamente no respetan las normas de introducción de productos al país.
Uno de los temas que más causa molestias a los residentes del poblado fronterizo es la reciente alza en el precio discrecional en el paquete de artículos permitidos para el ingreso a México, provenientes de la Zona Libre de Belice.
Los quejosos dijeron que existe un determinado número de artículos que pueden pasar por el recinto fiscal en cada visita a la Zona Libre de Corozal, pero los uniformados ignoran estas normas y les exigen cuantiosos pagos.
Cuando los ánimos se calentaron, estas personas caminaron hasta la entrada de la nueva garita de Subteniente López, sitio en el que cerraron el paso, además que se comportaron de manera agresiva.
Las autoridades de la Aduana Marítimo Terrestre solicitaron apoyo y al lugar acudieron elementos del Ejército mexicano, la Secretaría de Marina y de la Policía Federal, quienes controlaron la situación.
Después de una hora, un representante de los altos mandos del recinto fiscal salió y permitió el acceso de cinco representantes de los pobladores para conocer sus quejas y proponer una solución a los problemas.