CHETUMAL, 8 de julio.- Mientras en Quintana Roo continúa en el aire el futuro de proyectos estratégicos para la Costa Maya, el gobierno de Belice decidió apostar por una de las inversiones más importantes de su historia al otorgar la autorización ambiental para la ampliación del Puerto de Belice, una obra que fortalecerá su capacidad para recibir cruceros de última generación y ampliar su
infraestructura de carga.
La autorización, emitida el pasado 22 de junio por el Departamento de Medio Ambiente de Belice, permitirá a Port of Belize Limited desarrollar un ambicioso proyecto que contempla el dragado de aproximadamente 8.6 millones de metros cúbicos de material, la construcción de muelles de aguas profundas con capacidad para recibir hasta cuatro cruceros clase Icon of the Seas de manera simultánea, la ampliación de las instalaciones de carga y la creación de una isla artificial de manglar de alrededor de 448 acres mediante el aprovechamiento del material dragado.
Aunque el permiso establece estrictas condicionantes ambientales, entre ellas el monitoreo permanente de la calidad del agua, medidas de protección para manatíes, manejo de residuos y garantías económicas para asegurar el cumplimiento de las disposiciones ecológicas, el gobierno beliceño optó por facilitar una inversión considerada estratégica para el crecimiento económico y turístico del país.
La decisión contrasta con lo ocurrido en el sur de Quintana Roo, donde el proyecto Perfect Day México, promovido por Royal Caribbean para desarrollarse en Mahahual, enfrentó una fuerte oposición de grupos ambientalistas y sociales que derivó en la suspensión del procedimiento de evaluación ambiental por parte de la autoridad federal, frenando una inversión que prometía convertirse en un detonante para la Costa Maya.
El proyecto de Royal Caribbean contemplaba una importante derrama económica, la generación de miles de empleos directos e indirectos durante su construcción y operación, así como nuevas oportunidades para prestadores de servicios, comercios, hoteles, transportistas y pequeñas empresas de Mahahual y comunidades cercanas, una región que desde hace años busca consolidar un desarrollo económico más sólido.
La discusión sobre el complejo turístico evidenció la confrontación entre las preocupaciones ambientales y la necesidad de impulsar inversiones de gran escala que diversifiquen la economía del sur del estado. Mientras el proyecto permanece sin avances en México, Belice decidió avanzar bajo un esquema de regulación ambiental que busca compatibilizar el desarrollo con medidas de mitigación.
Así, el país vecino apuesta por fortalecer su competitividad dentro del mercado internacional de cruceros, mientras Mahahual continúa esperando una definición sobre proyectos que podrían transformar el futuro económico de la Costa Maya y consolidar al sur de Quintana Roo como uno de los principales polos turísticos del Caribe.