Reiteran especialistas en mesa de trabajo
Martha TORRERO ORTEGA
“Un Area Natural Protegida (ANP) en la laguna de Bacalar no es factible ni viable porque hay otras alternativas de política ambiental que no son tan restrictivas”,
consideraron integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles del Sur de Quintana Roo, el Colegio de Biólogos y Mariela Yeladaqui Tello, de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo).
Durante una mesa de trabajo convocada por la Dirección de Turismo de Othón P. Blanco, Mariela Yeladaqui Tello dijo que para ella un ANP es la antesala del patíbulo y del despojo para los propietarios de las tierras.
“En un inicio el Estado vende la idea a los propietarios de que mantener un ANP es la única solución viable para preservar los recursos naturales; después, concretada la constitución interviene limitando todas las actividades productivas que por años han realizado las comunidades; posteriormente los pobladores quedan fuera del manejo y viene otro proceso, que puede ser la expropiación, venta o una nueva concesión para el aprovechamiento de esos espacios, pero ya no para los habitantes originales, sino para otras personas”, detalló Yeladaqui Tello.
Por su parte, Jorge Manuel Tello Chan, del Colegio de Ingenieros, sostuvo que la postura de la institución es que se debe impulsar de forma simultánea el desarrollo social y económico respetando la Naturaleza conforme a los instrumentos actuales, sin necesidad de un ANP, que en sí misma es restrictiva.
“Se requiere un estudio detallado de la afluencia de turistas para determinar la capacidad de carga o límite máximo permisible, así como analizar otras posibilidades como un Programa de Manejo y otros instrumentos que ya existen en la legislación”, añadió Tello Chan.
También aclaró que contrario a lo que se ha manejado, la coloración de la laguna se debe a escurrimientos de agua de lluvia, no a la contaminación.
Por su parte, Luis Vidaña Espejo, del Colegio de Biólogos, expuso que se debe trabajar bajo un esquema comunitario y social que considere los aspectos bioculturales y que se define a la autoridad que regule la zonificación de las actividades y el movimiento de las embarcaciones recreativas.
Finalmente dijo que al igual que el Colegio de Ingenieros, el Colegio de Biólogos considera necesario que se defina “a una autoridad competente que ponga orden en el cuerpo lagunar, porque hacia delante podemos prever situaciones complicadas ante el incremento de negocios asociados al turismo”.