Al confirmar sus intenciones, durante acto celebrado en el World Trade Center de la capital del país, sostiene que más que regresar un pasado de locuras como el que propone Andrés Manuel López Obrador, la Nación necesita “un cambio profundo”
Alvaro ORTIZ SALAMANCA
Ricardo Anaya Cortés presentó de manera oficial su intención de buscar la Presidencia de la República en las elecciones de 2018 por la coalición “Por México al Frente”, convencido de que urge un cambio de régimen, en un evento que se llevó a cabo en la Ciudad de México, ante liderazgos panistas y perredistas.
“Pésele a quien le pese ya somos coalición y vamos por un cambio profundo. Hoy México no va por el camino correcto”, señaló.
Acompañado de Diego Fernández de Cevallos, Santiago Creel Miranda y los coordinadores en el Congreso, Marko Cortes y Fernando Herrera, entre otros, además de los perredistas, Alejandra Barrales, Carlos Navarrete, Jesús Zambrano, Jesús Ortega, y el actual presidente del PRD, Manuel Granados, entre otros.
Dijo que a México tampoco le conviene un cambio al pasado repleto de locuras como las que propone el dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador. “Nosotros vamos a llegar a la Presidencia para transformar la realidad del país y vamos a ganar la Presidencia el 1 de julio de 2018”, aseveró.
Anaya Cortes resaltó: “Decían que era imposible que nos pusiéramos de acuerdo, tres veces por semana en la ‘comentocracia’ declararon muerto al Frente y yo les contesto los muertos que vos matáis están más saludables que nunca”.
Asimismo, hizo una autocrítica de los Gobiernos panistas que en su momento fueron la esperanza de un cambio verdadero y acabar con los Gobiernos autoritarios priístas; sin embargo, comentó que aunque en el 2000 hubo avances no se logró cambiar las estructuras y en 2006 tampoco se logró el cambio profundo ni se terminó con el pacto de impunidad.
El ex presidente panista dijo también que los partidos de oposición aprendieron de elecciones en las que no lograron ir en coalición como en el Estado de México, donde si hubiéramos ido juntos no nos hubieran visto ni polvo, como sucederá en 2018.