Del movimiento independentista
BARCELONA, 4 de marzo.- Miles de personas salieron a las calles el domingo para unirse a una manifestación en Barcelona convocada por un grupo de base que utiliza el humor para mofarse del intento separatista de Cataluña.
El grupo, denominado ‘Plataforma por Tabarnia’, pide en tono de broma que Cataluña se divida en dos.
Una mitad sería para los que quieren independizarse de España y la otra para aquellos que quieren seguir siendo españoles, la cual incluiría las ciudades de Barcelona y Tarragona, donde el apoyo a la permanencia en el país es fuerte.
Tabarnia es un concepto imaginario, un territorio separado de Cataluña, pero integrado en España, formado por comarcas de las provincias de Tarragona y Barcelona.
Es una idea que ha ganado fuerza en los últimos meses, adeptos y presencia en el debate social y mediático como reacción al proceso independentista ilegal catalán, al que esta plataforma ataca con ironía para evidenciar sus contradicciones.
La manifestación comenzó con una ofrenda floral en el monumento del líder catalán Rafael Casanova (1660-1743) para denunciar que los independentistas han manipulado esta figura histórica para convertirlo en icono del soberanismo.
Con el lema “¡Se ha acabado la broma. Viva Tabarnia!”, los participantes pedían “libertad” mientras gritaban “¡Yo soy tabarnés!”, “¡Yo soy español!” y portaban banderas de España, Tabarnia y algunas de Cataluña.
También coreaban consignas contra “los golpistas” del ilegal proceso independentista catalán de 2017, como “Puigdemont, a prisión”, en referencia al expresidente regional catalán, huido de la Justicia española.
Sin embargo, el autoproclamado ‘presidente de Tabarnia’, el dramaturgo catalán Albert Boadella, no asistió a la manifestación.
Al llegar a la céntrica plaza de Sant Jaume de Barcelona, donde está la sede del gobierno regional catalán, sonó el himno de España para “purificar un poco el ambiente” del lugar, dijo el portavoz de Tabarnia, Jaume Vives, en alusión a los anteriores gobernantes catalanes separatistas, destituidos por el Ejecutivo español el 27 de octubre pasado.
Vives animó a los manifestantes a oponerse a aquellos que quieren “imponer” el proceso soberanista.
Esta movilización llamaba a “todos los tabarneses, catalanes, españoles y europeos” a “exaltar la fraternidad y el optimismo frente a la búsqueda de la ruptura y la falsa diferenciación”, según la convocatoria.
Los legisladores secesionistas catalanes no lograron hacer una declaración de independencia en octubre, pero siguen representando una ligera mayoría en el Parlamento regional luego de los comicios en diciembre.