Localizado en aguas del Pacífico

CIUDAD DE MEXICO, 21 de septiembre.- La Secretaría de Marina, a través de la Armada de México, recuperó y entregó

a autoridades de Estados Unidos un torpedo de prácticas que fue localizado a la deriva en aguas del Océano Pacífico, al Suroeste de Ensenada, Baja California.
El artefacto fue localizado el pasado 15 de septiembre, aproximadamente a 21.3 millas náuticas, equivalentes a 39.4 kilómetros, al Suroeste de Ensenada, luego de permanecer a la deriva en aguas nacionales.
De acuerdo con información proporcionada por la Agregaduría de Defensa de Estados Unidos, el torpedo pertenece a la Armada de ese país y se extravió durante un ejercicio de entrenamiento realizado el 2 de septiembre, aproximadamente a 18 millas náuticas al Oeste de la Isla San Clemente, California.
La recuperación del artefacto estuvo condicionada por factores meteorológicos adversos y por el posterior vencimiento de la batería de su sistema de localización.
La Secretaría de Marina explicó que el análisis de las condiciones oceanográficas y meteorológicas permitió determinar que el viento y las corrientes predominantes entre San Diego, Estados Unidos, y Ensenada, Baja California, propiciaron el desplazamiento del torpedo hacia la Zona Económica Exclusiva de México, donde finalmente fue localizado.
Una vez recuperado, personal de la Armada de México estableció comunicación con las autoridades estadounidenses, quienes confirmaron que se trataba de uno de sus torpedos de prácticas.
Posteriormente, el artefacto fue entregado por conducto del Comandante de la Segunda Zona Naval a personal de la Agregaduría Naval de los Estados Unidos en México, para su posterior traslado y entrega a las autoridades estadounidenses.
El MK 54 REXTORP (Recoverable Exercise Torpedo) es un dispositivo diseñado exclusivamente para entrenamiento, utilizado para practicar lanzamientos desde aeronaves o embarcaciones sin emplear armamento real.
La Secretaría de Marina señaló que estas acciones refrendan el compromiso de la Armada de México con la seguridad marítima, la protección y vigilancia de las aguas nacionales, así como con la coordinación y cooperación con autoridades nacionales e internacionales ante situaciones que puedan representar un riesgo para las actividades marítimas.