Cuando jugaba en un brincolín

 

Longney, Reino Unido, 15 de junio.- Una niña de tan sólo 3 años de edad, identificada con el nombre Felicity

Keepin, falleció tras ser arrojada de una cama elástica o brincolín por una fuerte ráfaga de viento descrita como un “minitornado”. El suceso ocurrió el 10 de mayo en Longney, Gloucestershire, en Inglaterra, mientras la pequeña estaba en casa con su madre y su hermano.
Según un vecino, Adam Nash, el viento, que dejó una marca en un seto y sonaba como un “tren de carga”, levantó el brincolín de 3.6 metros y lo llevó por encima de un seto hasta un campo cercano, lanzando a Felicity a una distancia considerable.
La niña fue trasladada en helicóptero al Hospital Infantil de Bristol, pero lamentablemente murió el 17 de mayo. En la audiencia en el Tribunal de Gloucestershire, el forense Roland Wooderson describió el incidente como “la peor pesadilla de todo padre” y dictaminó que la muerte fue accidental.
El brincolín, comprado una semana antes, tenía una red de seguridad, pero no estaba anclado al suelo, aunque Wooderson señaló que esto podría no haber evitado la tragedia debido a la fuerza inusual del viento. Además, Felicity estaba bajo la supervisión cuidadosa de su madre cuando ocurrió el devastador evento.
Testigos relataron haber visto el “minitornado” de unos 2.2 metros de ancho cruzando la carretera. Wooderson destacó que, aunque los fabricantes recomiendan anclar los brincolines, muchas personas desconocen esta precaución.
“Fue un accidente extraordinario, trágico e imprevisto”, afirmó, subrayando la necesidad de concienciar al público sobre los peligros de estos juegos.