Por tifón “Bavi” que ha azotado Filipinas
Manila, 10 de julio.- Tras dejar al menos 15 muertos en Filipinas por un deslave, el tifón Bavi
avanza este viernes hacia Taiwán, donde más de 2 mil personas fueron ya evacuadas a la espera de uno de los ciclones más potentes que amenaza la isla en décadas.
Se espera que el tifón azote entre este viernes y el sábado el norte y el este de Taiwán, así como las remotas islas del suroeste de Japón, antes de tocar tierra en China.
En Filipinas, dos deslizamientos de tierra como consecuencia de las fuertes lluvias agravadas por Bavi mataron al menos a 15 personas y dejaron seis desaparecidos en la isla de Mindanao, según las autoridades.
En la ciudad portuaria taiwanesa de Keelung, una de las zonas que se espera que resulte más afectada, los residentes almacenaron alimentos, reforzaron las ventanas y colocaron sacos de arena frente a los comercios.
“Dicen que va a ser enorme, claro que da miedo”, dijo Chang Shih-huo, de 76 años, dueño de una tienda en Keelung.
Tenemos reservas de fideos instantáneos, pan y otros productos de este tipo. En cuanto el viento y la lluvia empiecen a arreciar de verdad, tendremos que cerrar la tienda”, asegura.
Después de golpear Guam y las Islas Marianas del Norte el lunes como supertifón, Bavi perdió intensidad y fue degradado a tifón mientras avanzaba por el océano Pacífico.
Este viernes, sus vientos alcanzaban los 155 kilómetros por hora, con ráfagas de hasta 190 km/h, según la Administración Central de Meteorología de Taiwán (CWA).
“Se prevé que el tifón siga debilitándose porque las condiciones ambientales no le son favorables”, explicó Wang Ping-hsiang, un meteorólogo de la CWA.
Con viento fuerte de hasta 380 kilómetros, Bavi podría convertirse en el tifón de mayor extensión que golpea Taiwán en más de 30 años.
Muchas escuelas y comercios cerraron este viernes en el norte y este de la isla, mientras cientos de vuelos fueron cancelados.
El fuerte viento y lluvias aumentan el riesgo de deslaves en zonas montañosas.
En alerta máxima
En Keelung, una de las ciudades más expuestas, los residentes acudieron a los mercados para abastecerse de alimentos.
“Lo que están viendo ahora es algo que no hemos vivido en diez años”, dijo Penny Pan, de 48 años, propietaria de un restaurante en Keelung, mientras su esposo colocaba sacos de arena en la entrada del local.
Los meteorólogos prevén que Bavi deje hasta casi un metro de lluvia, lo que aumenta el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.
Más de dos mil personas fueron evacuadas, principalmente en el condado montañoso de Hualien, en el este de Taiwán, donde las autoridades vigilan dos represas.