Pese a tensiones con la familia real

Londres, 6 de julio.- El príncipe Harry volvió este lunes a Londres en medio de una nueva controversia relacionada

con su visita al Reino Unido, marcada por las dudas sobre su alojamiento, la seguridad de su familia y la posibilidad de un acercamiento con el rey Carlos III, mientras persisten las tensiones con la familia real.
Entre las preguntas que se hace este lunes la prensa británica sobre la visita del príncipe Harry están el lugar donde se alojará y si su esposa Meghan y los dos hijos de ambos se le unirán más adelante.
El duque de Sussex estará en Londres varios días como parte de los preparativos de los Invictus Games, previstos para 2027 en Birmingham (centro de Inglaterra), el evento deportivo internacional que creó el príncipe Harry para excombatientes heridos o enfermos.
En un principio, el príncipe Harry, de 41 años, iba a estar acompañado por su esposa e hijos, lo que habría supuesto su primera visita conjunta al Reino Unido desde 2022.
Sin embargo, desde que se anunció la visita a mediados de junio, su organización ha generado una gran polémica, con interrogantes sobre la seguridad, el alojamiento y el programa de Harry y su familia.
Informaciones contradictorias sobre la estancia del príncipe Harry
La situación derivó este lunes en un auténtico embrollo, con informaciones contradictorias procedentes tanto del Palacio de Buckingham como del entorno del príncipe Harry.
Varios medios británicos, citando una fuente cercana a Harry, informaron el lunes que el príncipe se alojaría en el Palacio de Buckingham durante su estancia en Londres.
Pero menos de dos horas después, esos mismos medios publicaron un desmentido del palacio, que explicó que Harry no había aceptado con suficiente antelación la invitación para hospedarse en la residencia oficial del soberano británico.
A continuación, un portavoz del príncipe Harry calificó de “decepcionante” que la invitación “se hubiera retirado en el último momento”.
A finales de junio, una fuente conocedora de la organización del viaje había indicado que Harry y su familia se alojarían durante parte de su estancia en una residencia real.
Esta polémica se produce dos días después de que una persona cercana a Harry confirmara a AFP que finalmente viajaría solo a la capital británica, aunque dejó abierta la posibilidad de que Meghan y sus hijos (Archie y Lilibet) se reunieran con él posteriormente en otra ciudad.
Los medios británicos especulaban con un posible encuentro entre el rey Carlos III y sus nietos.
Harry, que vive en California desde 2020 tras romper con la familia real, está descontento porque las autoridades rechazaron conceder protección policial a él y a su esposa e hijos.
Tras esa decisión, “el duque pasó la semana pasada organizando medidas alternativas de seguridad. Una vez que estuvieron listas, pudo aceptar formalmente durante el fin de semana la oferta de alojamiento para él”, aseguró el lunes su portavoz.
La cuestión de la seguridad es uno de los principales puntos de fricción entre Harry y la familia real.
Desde su salida de la institución, Harry y Meghan perdieron la protección policial permanente financiada por los contribuyentes británicos, y desde entonces sus necesidades de seguridad se evalúan caso por caso. El príncipe Harry recurrió esa política ante los tribunales, pero perdió el caso.
La visita coincide, además, con la publicación prevista para el martes de la sentencia del proceso judicial que Harry inició junto con otras personalidades contra el propietario del Daily Mail, al que acusan de obtener información de forma ilegal.