Dentro de refrigerador en California
LOS ANGELES, 4 de junio.- Una limpieza rutinaria se convirtió en una emergencia policial en el área de Valley
Glen, al Norte de Hollywood, en Los Angeles, California, cuando una residente encontró 20 cartuchos de dinamita activa en el interior de un viejo congelador, lo que provocó la intervención del escuadrón antibombas y la evacuación preventiva de los vecinos.
El incidente ocurrió esta mañana de jueves, a las 09:00 horas. en la cuadra 6100 de Rhodes Avenue. Según el Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD), la propietaria de la vivienda, quien enviudó hace algunos años, estaba limpiando su garaje cuando hizo el alarmante descubrimiento.
La mujer declaró no tener idea de cómo llegaron los explosivos al congelador ni a quién pertenecían, señalando únicamente que ella y su difunto esposo compraron ese electrodoméstico cuando adquirieron la casa. Ante el reporte de un artefacto sospechoso, agentes del LAPD acudieron al lugar y procedieron a ir de puerta en puerta para evacuar a los residentes cercanos como medida de precaución.
El escuadrón antibombas determinó que se trataba de aproximadamente de 4.5 a 6.8 kg de dinamita activa. Para neutralizar el peligro, los técnicos especialistas tomaron una medida inusual: Empaparon los cartuchos en diésel. “Decidieron usar diésel, especialmente porque hacía bastante calor afuera. Toman todo en cuenta: El clima, el calor, la humedad, las ráfagas de viento. Es una fórmula muy dinámica”, explicó el capitán del LAPD, Warner Castillo.
Una vez estabilizados, los explosivos fueron retirados del lugar de forma segura y trasladados a un sitio controlado para su destrucción. Las órdenes de evacuación se levantaron alrededor de las 3:00 p.m. del mismo día.
Las investigaciones preliminares apuntan a que los explosivos pertenecían al esposo fallecido de la propietaria, quien murió en 2014. Las autoridades creen que el hombre, que en el pasado trabajaba despejando caminos, pudo haber almacenado la dinamita en el congelador bajo la creencia de que las bajas temperaturas la mantendrían segura.
Ahora, el LAPD está tratando el incidente como un caso de “propiedad perdida/encontrada” y ha descartado que se trate de un asunto criminal. El capitán Castillo advirtió sobre la gravedad de la situación, señalando que, de haber detonado, la cantidad de explosivos encontrada habría sido suficiente para causar: Daños estructurales severos en las viviendas aledañas; pérdida de audición en personas cercanas; lesiones graves por onda expansiva y/o mutilaciones.