Pretende adquirir miles contra detenidos
WASHINGTON, D.C., 11 de agosto.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE)
analiza adquirir miles de guantes capaces de administrar descargas eléctricas para controlar a personas consideradas combativas, de acuerdo con un aviso del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La agencia contempla una inversión de hasta 20 millones de dólares para adquirir los llamados “dispositivos conductivos de distracción y desescalada”, con la intención de equipar a sus agentes a más tardar en marzo.
Los dispositivos, conocidos como G.L.O.V.E., por las siglas en inglés de Emisor de Generación de Descargas de Bajo Voltaje, son fabricados por Compliant Technologies LLC, empresa con sede en Lexington, Kentucky. En los últimos años han sido utilizados por algunas cárceles y departamentos de Policía.
Según el fabricante, los guantes funcionan como cualquier otro equipo de patrullaje hasta que el agente activa un interruptor que permite generar la descarga. El dispositivo debe entrar en contacto directo con la piel para provocar un estímulo doloroso que, según la compañía, puede ayudar a controlar a una persona en cuestión de segundos.
John Peters, presidente del Instituto para la Prevención de Muertes Bajo Custodia, comparó la sensación con la de una picadura de abeja y consideró que puede ser una herramienta eficaz ante una resistencia física.
De acuerdo con Peters, la eventual adquisición de ICE podría convertirse en la mayor operación de este tipo para el fabricante. Los dispositivos podrían utilizarse durante detenciones, traslados y para retirar personas de vehículos o viviendas.
Sin embargo, organizaciones defensoras de los derechos civiles expresaron preocupación por el plan, especialmente debido a las críticas que ICE ha recibido por el uso de la fuerza durante las operaciones migratorias impulsadas por el gobierno del Presidente Donald Trump.
Jenn Rolnick Borchetta, subdirectora de un proyecto de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), cuestionó la necesidad de utilizar estos dispositivos en la aplicación de leyes migratorias y advirtió sobre el riesgo de que una persona reciba una descarga sin previo aviso.
El fabricante señala que los guantes no deben utilizarse como castigo ni contra personas que únicamente sean consideradas “beligerantes”. También recomienda evitar su uso contra niños, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con discapacidad.
La empresa sostiene que los dispositivos han sido utilizados principalmente en situaciones específicas dentro de centros penitenciarios y durante traslados, por ejemplo, para controlar a personas violentas que se resisten a subir a vehículos policiales.
El aviso del DHS contempla la posibilidad de que la convocatoria para un contrato sin licitación sea publicada a partir del viernes. Por ahora, el departamento no ha ofrecido detalles adicionales sobre la adquisición.
Compliant Technologies indicó que los agentes deben completar un curso de capacitación y obtener una recertificación cada dos años para utilizar los dispositivos.