La percepción aumenta por la información
CIUDAD DE MEXICO, 22 de agosto.- Aunque los recientes terremotos registrados en Venezuela, Colombia y otros países
han generado preocupación, la actividad sísmica mundial se mantiene por debajo del promedio histórico, de acuerdo con Jocelyn Vargas, especialista en prevención sísmica y CEO de Vase Sísmica.
La experta explicó que la percepción de que actualmente ocurren más terremotos está relacionada, principalmente, con la velocidad y cantidad de información disponible.
“Tenemos mucha información”, señaló Vargas, quien indicó que desde el inicio de la era instrumental, hace aproximadamente un siglo, se han registrado anualmente los sismos superiores a magnitudes 5, 6 y 7.
De acuerdo con sus datos, durante 2026 todavía no se alcanza el promedio anual de movimientos de gran magnitud. Recordó que el año 2000 fue cuando México registró el mayor número de sismos superiores a magnitud 7, además de que ese año también destacó a nivel mundial.
Vargas consideró que los terremotos ocurridos recientemente en Venezuela y Colombia aumentaron la atención sobre estos fenómenos, aunque recordó que también se han registrado movimientos importantes en Indonesia, Japón, Tonga y Filipinas.
PREVENCION, LA CLAVE
La especialista subrayó que los sismos continuarán ocurriendo en las zonas de mayor actividad tectónica e incluso en regiones donde históricamente no se consideraban frecuentes.
Mencionó casos recientes en Nuevo León, Chihuahua y Nueva York como ejemplos de lugares donde los movimientos sísmicos han sorprendido a la población.
Por ello, sostuvo que la prevención debe enfocarse en reducir las pérdidas humanas y no únicamente en preparar equipos de rescate.
Afirmó que los países deben contar con organismos de protección civil, protocolos adecuados y reglamentos de construcción que permitan reducir la vulnerabilidad de las edificaciones.
“Los sismos son los únicos eventos naturales que no tienen un patrón específico”, explicó Vargas, quien insistió en la necesidad de invertir en tecnología para monitorear estructuras y detectar aquellas que representan mayor riesgo.
La especialista rechazó además el concepto de “desastre natural”, al considerar que un fenómeno natural se convierte en desastre cuando la sociedad no cuenta con información suficiente o no aplica correctamente las medidas de prevención.
PERU, UNA “ZONA CIEGA”
Vargas destacó el caso de Perú, al que calificó como una “zona ciega” debido a que durante más de seis décadas no se ha registrado un terremoto de gran magnitud en determinada zona, mientras continúa acumulándose energía tectónica.
Explicó que esa acumulación puede compararse con una liga que se estira progresivamente hasta romperse, liberando una gran cantidad de energía.
Por ello, consideró que la comunidad científica estima que esa región podría enfrentar eventualmente un terremoto de magnitud cercana a 8.8.
JAPON, REFERENTE MUNDIAL
Japón, señaló Vargas, es uno de los países mejor preparados frente a terremotos y tsunamis debido a su experiencia y al desarrollo de tecnologías para la prevención y respuesta.
También destacó los avances de California y Chile, que han incorporado prácticas internacionales en materia de construcción, monitoreo de estructuras, prevención de riesgos y sistemas de alerta.
El uso de información en tiempo real, concluyó, permite mantener mejores condiciones de prevención y reducir los efectos de los fenómenos sísmicos.