Bajo estrictos protocolos preventivos

 

Alejandro CHAN PUC

 

FELIPE CARRILLO PUERTO, 1 de noviembre.- Contrario a las disposiciones emitidas por el Gobierno del Estado, a fin de minimizar el riesgo de rebrote de contagios de covid-19, durante la celebración del Día de Muertos el Ayuntamiento carrilloportense permitió el acceso a los camposantos de esta ciudad bajo escuetos protocolos sanitarios. 

El Día de Muertos es una celebración arraigada en las familias de la Zona Maya, siendo el 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre, las fechas en que año con año se registra el incremento de visitas a los cementerios, donde cientos de personas acuden para recordar a los seres queridos que ya se adelantaron en el camino.

Durante estas fechas, los visitantes acuden a realizar limpieza de los espacios donde se guardan los restos mortales de sus familiares, a quienes también colocan ofrendas florales, veladoras e incluso objetos y alimentos que en vida solían disfrutar.

La contingencia sanitaria por el covid-19 obligó a autoridades de Salud a establecer estrategias que permitan minimizar los riesgos de transmisión de la enfermedad, dado a que a nivel global se tiene registro de rebrotes que han dejado alarmantes índices de contagios.

Por tal motivo, el Gobierno del Estado exhortó a los municipios a no abrir los camposantos para evitar la aglomeración de personas durante las visitas; sin embargo, el Ayuntamiento carrilloportense hizo caso omiso y permitió la apertura a sus dos cementerios, pero sólo en uno se establecieron escuetos protocolos sanitarios.

Personal de las Brigadas Ciudadanas implementó un filtro en la entrada principal del cementerio antiguo, donde se habilitó el único acceso, en tanto que las tres puertas restantes quedaron únicamente para las salidas, aunque la vigilancia en estos últimos puntos dejó mucho qué desear.

Se pudo observar que en la entrada principal se dotaba de gel antibacterial a los visitantes y se verificaba el correcto uso de cubrebocas, además que se confirmó que solamente se le permitía el acceso a tres personas por familia, a quienes se les exhortaba a permanecer el menor tiempo posible como medida preventiva.

En el camposanto nuevo se pudo observar la presencia de dos elementos policiacos que vigilaban desde adentro de su patrulla; sin embargo, el acceso no fue controlado ni se garantizaba el uso de cubrebocas ni límite de personas por familia.