Herramienta fue probada por el ejército australiano

 

CIUDAD DE MEXICO, 18 de mayo.- Científicos presentaron recientemente una herramienta que

permite controlar robots con nuestros pensamientos. Ya fue probada por el ejército australiano.
Las series y películas de ciencia ficción están un paso más cerca de convertirse en realidad gracias a un nuevo descubrimiento realizado por investigadores de la Universidad Tecnológica de Sidney. Científicos australianos acaban de desarrollar una tecnología de biosensores que permitirá manejar dispositivos, incluidos robots y máquinas, a través de nuestros pensamientos.
La avanzada interfaz cerebro-ordenador fue creada por el profesor Chin-Teng Lin y la profesora Francesca Iacopi, de la Escuela de Ingeniería e Informática de la UTS, en colaboración con el Ejército australiano y el Centro de Innovación para la Defensa.
Además de las aplicaciones de defensa, la tecnología tiene un gran potencial en campos como la fabricación avanzada, la industria aeroespacial y la asistencia sanitaria. Por ejemplo, podría permitir a personas con discapacidad controlar una silla de ruedas o manejar prótesis.
El estudio demuestra que los sensores de grafeno desarrollados en la UTS son altamente conductores, fáciles de usar y robustos. Se colocan en la parte posterior del cuero cabelludo para detectar las ondas cerebrales de la corteza visual. Los sensores resisten condiciones duras, por lo que pueden utilizarse en entornos operativos extremos.
“Al utilizar material de grafeno de última generación, combinado con silicio, pudimos superar problemas de corrosión, durabilidad y resistencia al contacto con la piel, para desarrollar los sensores secos portátiles”, explicó Iacopi.
Para manejar la interfaz, el usuario lleva una lente de realidad aumentada montada en la cabeza que muestra cuadrados blancos parpadeantes. Al enfocar un cuadrado concreto, el biosensor capta las ondas cerebrales del operador y un descodificador traduce la señal en órdenes.
La tecnología fue probada recientemente por el ejército australiano, donde los soldados manejaron un robot cuadrúpedo de Ghost Robotics utilizando la interfaz cerebro-máquina. El dispositivo permitió dar órdenes al perro robótico con manos libres con una precisión de hasta el 94%.

“Nuestra tecnología puede emitir al menos nueve órdenes en dos segundos. Esto significa que tenemos nueve tipos diferentes de órdenes y que el operador puede seleccionar una de esas nueve en ese periodo de tiempo”, declaró Lin.

Los investigadores creen que la tecnología será de interés para la comunidad científica, la industria y el gobierno, y esperan seguir avanzando en los sistemas de interfaz cerebro-ordenador.