Carrera va más allá de Los Beatles
Ciudad de México, 28 de octubre.- Pocas veces se puede ver a una leyenda en acción y menos si la leyenda tiene más de 70 años y seis décadas sobre los escenarios.
Cuando se escucha el nombre Paul McCartney lo primero a lo que remite al lector es a The Beatles, pero lo cierto es que la carrera del británico va mucho más allá que el haber formado parte del cuarteto de Liverpool.
Naciendo en una familia musical y comenzando sus primeros pasos en la industria siendo un preadolescente, el gusto por la melodía, lo acordes y la prosa llevo a McCartney a nunca bajarse del escenario desde que lo pisó por primera vez en 1957, con apenas 15 años.
Para Manuel Guerrero, especialista musical y conductor desde hace algunos años de La hora de los Beatles, el aporte musical de McCartney ha llegado a ser mucho más extenso a lo que logró con la agrupación con la que se dio a conocer.
En parte, reconoce Guerrero, debido a su talento musical, en el que además de ser un multiinstrumentalista ha mostrado siempre ser una persona arriesgada, musicalmente hablando.
“A diferencia de los otros Beatles, Paul tenía más sentido de la melodía, tenía un talento innato, John y Paul componían bien juntos o complementaban el trabajo del otro. John (Lennon) no era el mejor, ni Paul (McCartney) el mejor bajista pero juntos daban más el total, eran una combinación perfecta”, dijo Guerrero.
No obstante su talento, su fama y el éxito que había cosechado con el grupo, no hizo que su carrera solista —a inicios de los 70— fuera inmediatamente aceptada o que los reconocimientos lo abrazaran de inmediato.
Una vez disuelto The Beatles, Paul formó junto a su entonces esposa Linda McCartney el grupo Wings, con el cual se alejaba un poco de lo antes hecho y que en palabras de Manuel Guerrero le costó trabajo ganarse el reconocimiento del público y la crítica.
“Paul siempre ha hecho las cosas por el gusto de hacerlo, eso es su motivación, ¿que si fue difícil?, ¡claro que sí!, imagínate el estar luchando contra ti mismo todo el tiempo, ¿que fue lo que hizo?, formar un grupo y empezar a tocar con Wings con un bajo perfil, tocando en universidades”, dijo.
Esta labor de “empezar de cero” y obtener éxito le llevó algunos años, cinco para ser exactos y fue hasta la publicación de su álbum Wings at the speed of sound que lograron ser un éxito en Estados Unidos y según Manuel Guerrero, la mejor banda de los 70.
Tras la disolución de la banda en 1981, Paul optó por ser solista y así comenzar una reinvención creativa que no ha parado hasta la actualidad.
Entre sus discos clásicos se encuentran McCartney II (1980), Tug of war (1983), Press to play (1986) o Flowers in the dirt (1989), tres discos de una lista de más de 20 álbumes de estudio.