Los infantes son inquietos, corren, dan vueltas sobre sí mismos, casi todo se lo llevan a la boca y les gustan las alturas. En fin, están en un peligro constante que requiere una máxima supervisión de los padres, aunque un accidente puede ser difícil de predecir.

Un cotizador de seguros puede ayudar en los costos de los gastos de un percance que afecta la salud de los infantes. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la mayor cantidad de accidentes que se presentan en niños son por fracturas, intoxicaciones y quemaduras. Te damos algunos consejos para evitarlo.

Los expertos aseguran que, aunque en toda la infancia, la inquietud de los niños puede llevarlos a padecer un accidente, los niños más grandes están expuestos sobre todo a facturas, mientras que los infantes de alrededor de los dos años se ven expuestos hasta a obstrucciones respiratorias. Por ello es importante siempre contar con seguro gastos médicos.

¿Cómo se producen los accidentes?

Fracturas

Como se dijo, los niños son inquietos. Además, son osados, les gusta experimentar la adrenalina. Tienden a trepar sobre árboles y en el caso de los más pequeños llegan con facilidad a acercarse a los muros y a las escaleras, así estén protegidas. Esto provoca fracturas que lamentar y las cuales solo pueden ser resueltas con la atención inmediata de un especialista.

Quemaduras

Los niños son atraídos por la luz de las velas, las estufas encendidas y la comida preparándose en la cocina. La curiosidad los expone más a que se tiren cosas a altas temperaturas en el cuerpo y padecen quemaduras que van desde primero a tercer grado, según la gravedad del caso.

Envenenamiento

Los infantes, especialmente, a partir de los dos años, todo se lo llevan a la boca. Es un instinto natural que puede traer problemas si lo que prueba es tóxico. Debemos acudir inmediatamente al médico para hacerle un lavado de estómago si es necesario. Esta es una situación muy seria.

Obstrucciones respiratorias

Otro problema que cada vez preocupa más a los especialistas es que los infantes cuando comen no tienen capacidad de tragar todo lo que se llevan a la boca y es aquí donde se producen obstrucciones respiratorias que deben ser atendidas de forma inmediata porque pueden llevar a una muerte rápida.

Maneras de proteger al niño de los riesgos

Para evitar las fracturas, los expertos recomiendan una vigilancia constante sobre qué están jugando los niños. Vigilar que no se monten en árboles o lugares altos de la casa.

También es importante colocar puertas de bebé frente a las entradas de las habitaciones y, muy especialmente, frente a las escaleras y baños.

Se debe agregar tapas de perillas a cada puerta que dan hacia fuera de la casa para evitar que el niño se caiga de una de un balcón, escalera o terraza.

En cuanto a las quemaduras, se recomienda sustituir las velas tradicionales por las que funcionan con batería. Emplear tapas de perillas también es fundamental, así como colocar la comida que se está haciendo en la parte posterior de la cocina.

Para evitar envenenamientos es importante cerrar bajo llave todas las áreas de almacenamiento que contengan detergentes para la ropa, medicamentos y artículos de limpieza.

La asfixia por obstrucción puede evitarse si mantenemos a los niños lejos de objetos pequeños como botones o monedas, por solo citar algunos ejemplos.

La comida para el infante debe estar cortada en trozos muy pequeños para evitar obstrucciones mientras come.

Otros riesgos que puede tener el niño es la electrocución, por lo que es necesario instalar tapas protectoras en todos los tomacorrientes.

Tomar las medidas necesarias, evita incidentes que lamentar. Pero ante cualquier percance de estos lo más importante es acudir inmediatamente a un centro de salud, por lo que contar con un buen seguro es esencial, para cubrir gastos y emergencias. También se recomienda a los padres realizar un curso de primeros auxilios.