Vivió sin computadora y sin celular

 

Madrid, 4 de abril.- Curioso sin límites, creyente y practicante de la indisciplina artística, Luis Eduardo Aute fue un mago de la belleza que a lo largo de más de cinco décadas abrazó la poesía, la música, la pintura y el cine como si fueran diversas

amantes.
Nacido en Manila (Filipinas) en 1943, vivió en Madrid desde los once años. Nunca quiso hacer canción protesta, porque igual que no creyó en las disciplinas, Aute rehuyó los géneros y etiquetas.
Aun así fue autor de himnos de la época de la transición española a la democracia, como “Al alba” o “Rosas en el mar”, que hicieron populares Rosa León y Massiel antes de que él mismo se decidiera a grabar sus composiciones.
Hoy deja un legado de más de 400 canciones que son una oda al amor, a la vida y a la libertad.
Vivía sin computador y sin teléfono móvil, un lujo al alcance de pocos osados, lo que le permitía dilatar el tiempo para crear.