Raúl Jiménez fue perdiendo el miedo a cabecear
WOLVERHAMPTON, Reino Unido, 6 de octubre.- Aquel crujir que provocó la cabeza de David Luiz, en ese entonces jugador del Arsenal,
sobre Raúl Jiménez, que derivó en la fractura de cráneo del delantero mexicano, al final no alejó a éste del fútbol profesional, pero asegura que aún le quedan secuelas, aunque el aditamento que usa lo aleja de sufrir otro desaguisado del tipo.
“Hice partidos de pretemporada con una banda que ha ido cambiando. Antes era una protección completa, luego se hizo más chica y ahora es una banda, tipo cinta de cabello largo, que cubre más esa parte, pues es donde el cráneo no está completamente soldado y es de protección y no haya un golpe crítico.
“Tengo la fisura del cráneo y es difícil que me vuelvan a pegar en ese lugar, pero es recomendación de los médicos”, comentó el delantero del Wolverhampton en entrevista para la emisión En Primera Persona, de Star+
‘Sí hubo temores’
Raúl, quien ahora mismo la padece por una pubalgia que podría marginarlo de la Copa del Mundo, mencionó que tras pasar la rehabilitación y volver a los entrenamientos, al principio sí le daba temor tocar el esférico con la cabeza, aunque eso fue cambiando con el paso de los días, porque además fue recuperando la confianza.
“La primera vez que me dijeron que me darían balones para cabecear, fui con miedo de ver qué pasa, y al ver que no pasaba nada, ya fue normal. Entrar al campo, ir sin miedo e incluso sigo yendo a la misma zona de primer poste, la zona donde fue el accidente”, compartió.
Luiz estuvo al pendiente
Mientras, Jiménez reveló que David Luiz, el zaguero brasileño con el que tuvo aquel encontronazo, en todo momento estuvo al tanto de su salud y de su recuperación.
“Desde que estaba en el hospital ya tenía mensajes suyos preguntándome cómo estaba, que estaba apenado y le dije que no pasaba nada, que era una jugada futbolera. Después ellos vinieron a jugar, salió expulsado, yo estaba en el palco y fue a saludarme”.
Se ve cobrando un penalti en el Mundial
Acerca de su participación en Qatar 2022, El Lobo Mexicano aguarda, confía y hasta se imagina escenarios cobrando un penalti: “eso está claro, no tengo ni siquiera que ir por la bola, me la van a pasar”.