Martino descartó tener contacto formal con la Femexfut, pero solo le quedan cuatro días para decidir si renueva con el Atlanta United de la MLS

 

 

CIUDAD DE MEXICO, 27 de septiembre.- Gerardo Martino es consciente del revuelo que causó la posibilidad de convertirse en director técnico de la Selección Mexicana y ante ello pone paños fríos, preocupado por las formas.

Pero el argentino está a contrarreloj. El lunes es su límite para responderle al Atlanta United de la MLS, que le ofreció extender dos años más su contrato.

El jueves de la semana pasada reveló que había recibido la propuesta de renovación, pero su respuesta no fue inmediata ni positiva. Solo aclaró que tendrá que analizar muy seriamente sus opciones.

Este miércoles aseguró en un breve mensaje a Mediotiempo que no ha tenido un acercamiento con la Federación Mexicana de Futbol, si bien fuentes cercanas a ella aclararon que sí ha habido sondeos.

Los dirigentes no le han hecho llegar ninguna propuesta en concreto ni han entablado pláticas formales, pero sí se interesaron por conocer su situación contractual, porque tras la negativa de Tigres para que el Tuca Ferretti dirija a la Selección, el argentino se convirtió en candidato prioritario.

“No tengo nada que aclarar porque nadie se ha comunicado conmigo”, explicó el DT, a quien le han pedido en Atlanta evitar cualquier pronunciamiento.

Martino tiene contrato hasta el final de la temporada de la MLS, cuyo partido por el título será el 8 de diciembre, para el cual el Atlanta United lleva ritmo de alcanzar, pues hoy es el mejor equipo de la temporada 2018.

En mayo, el Tata explicó al Atlanta Journal que aceptó la oferta de la MLS a principios de 2017 porque necesitaba volver a un entorno de menos presión y donde no estuviera en boca de todos.

“En muy poco tiempo pude conseguir muchas cosas. Dirigí un Mundial (Sudáfrica 2010 con Paraguay), a la Selección de Argentina, mi país (2015-16); también al equipo donde crecí en Rosario, el Newell’s Old Boys (2012-13). Después de eso era tiempo de volver a vivir como una persona normal”, relató.

Pero tras dos años en Atlanta y con 55 de edad todavía tiene un buen trayecto por recorrer. El estratega valora los factores. Según fuentes cercanas, su familia se ilusiona con volver a un país de habla hispana y él es consciente que a nivel internacional su labor no trasciende lo suficiente con el Atlanta United.