Detroit, a cinco noches del mayor ridículo de la NBA
DETROIT, 21 de diciembre.- Tras de iniciar la temporada con marca de 2-1, los Detroit Pistons
han circulado por un tobogán que no parece tener fin. Son 24 derrotas al hilo y ostenta la tercera peor racha en la historia de la NBA y bien pudiera romper el nada presumible récord de la liga.
Para esta campaña, la organización contrató al coach Monty Williams, el mismo que estuvo los últimos cuatro años al frente de Phoenix. Con los Suns, llegó a Postemporada en tres ocasiones y en 2020-21, perdió Las Finales contra Milwaukee.
El equipo hizo escasos movimientos, trató de conservar el núcleo y dar el salto de mejoría con un entrenador exitoso. Nadie veía venir el tormento que el equipo atraviesa en estos momentos.
Luego de vencer a Chicago el 28 de octubre por 118-102, los Pistons no han vuelto a ganar. Incluso San Antonio, que registró 18 descalabros en fila, ya rompió su mala racha el pasado 15 de diciembre, nada menos que ante los Lakers con todo y LeBron James.
Durante su racha de 24 descalabros, los Pistons han permitido más de 100 puntos en todos los partidos, más de 120 en 16; 130 o más en seis, e incluso en dos, han aceptado más de 140. Su promedio de puntos recibidos es de 123.2 por 108.7 anotados en este lapso.
Desde el pasado lunes 30 de octubre que inició la racha perdedora, hasta el lunes 18 de diciembre que fue su más reciente encuentro, el equipo se ubica entre los últimos lugares de varias estadísticas. No podía ser de otra manera.
Ocupa el sitio 24 en porcentaje de tiros de campo con 46.2, es último en promedio de triples encestados con 9.6; puesto 16 en tiros libres encestado con 17.4, peldaño 23 en promedio de rebotes defensivos con 31.1 y en el mismo sitio en promedio de asistencias con 25.3.
Acá viene uno de sus mayores problemas, pues, los Pistons, promedian 16 balones perdidos por encuentro, el segundo peor registro luego de los 17.2 de Utah. Roban apenas 4.9 balones, para ubicarse en el puesto 27.
Detroit está lejos de ser un equipo inexperto. Al inicio de la temporada regular, el cuadro se ubicó como el octavo más joven con un promedio de 24.8 años de edad. Solo tres jugadores del actual roster superan los 30 años de edad. Sin embargo, tiene pocas estrellas y elementos que, a la ahora decisiva, buscan la pelota.
El único de ellos es Cade Cunningham, quien se encuentra en su tercera campaña como profesional. El egresado de Oklahoma State lidera a los Pistons en promedio de minutos con 34.6, promedio de puntos con 22.2. Solo él y Bojan Bogdanovic con 21.1, son los únicos elementos que promedian más de 20 puntos por encuentro, el que les sigue cae dramáticamente hasta los 10.2 (Isaiah Stewart). El mismo Cunningham encabeza el rubro de asistencias con 7.0 y muy atrás viene Killian Hayes con 4.4.
CERCA DE ESTABLECER RECORD
Detroit se encuentra a tres juegos de implantar nueva marca de más derrotas seguidas en una campaña, la cual comparten Cleveland (2010-11) y Philadelphia (2013-14) con 26. El peor registro de todos los tiempos es de los mismos 76ers con 28 entre las temporadas 2014-15 y 2015-16.
De los próximos cinco partidos de Detroit, uno luce casi imposible de ganar y es el que sostengan ante Boston allá en el TD Garden. Los Celtics son líderes del Este con foja de 20-5. Los otros cuatro, en el papel, parecen accesibles, pues se mide ante equipos que no tienen marca ganadora, sin embargo, no solo es enfrentar a estos rivales, sino también se trata de vencer a la presión que ya pesa sobre los Pistons de no poder ganar bajo ninguna circunstancia.
Pistons es una franquicia mítica. Nació en 1948, en la última temporada de la extinta Basketball Association of America que, un año después, se fusionó con la NBA. Inolvidable la época de los 80 con aquellos Bad Boys comandado por Isiah Thomas y que junto a Bill Laimbeer, Joe Dumars, Dennis Rodman, John Salley, Rick Mahorn y otros más, fueron la pesadilla de los jóvenes Chicago Bulls de Michael Jordan. Llegaron a tres Finales al hilo y se coronaron en la 88-89 y 89-90.
Esa misma grandeza la continuaron más recientemente tipos como Grant Hill, Chauncey Billups o Ben Wallace. Lamentablemente, los Pistons vuelven a ser noticia y no por algo halagador, sino por una marca que bien no quisieran batir.