Novak Djokovic venció a Milos Raonic y jugará contra Federer Federer

 

MELBOURNE, 28 de enero.- Habrá una semifinal de lujo en el Abierto de Australia. Como era previsible, Novak Djokovic, N°2 del mundo y defensor del título, se deshizo de Milos Raonic y jugará con Roger Federer el jueves, por un boleto a la gran

final del Abierto de Australia.

El quinto triunfo de su actual paso por Melbourne Park llegó sin despeinarse. Djokovic, dueño del récord de siete títulos en este Grand Slam, el primero de la temporada, superó a Raonic (35°), con pasado de Top 3 ATP, por 6-3, 6-4 y 7-6 (1).

El serbio volvió a imponer su mayor solidez, su agresividad y su determinación para jugar mucho mejor en los momentos decisivos. De hecho, se puso 10-0 en los cruces oficiales contra el canadiense, quien otra vez lució firme en líneas generales con su potente saque pero careció de firmeza en los intercambios desde la base.

Con paciencia, Djokovic fue elaborando otra victoria clara en el Grand Slam que mejor le sienta y más veces conquistó. De esa manera, el de Belgrado avanzó a su semifinal N°37 en los torneos Majors, siendo la segunda mejor marca de la historia, a nueve de Federer, nada menos.

El serbio pretende volver a la cúspide del ranking mundial de la ATP y para eso deben darse dos cosas: necesita repetir el título en Melbourne pero antes el español Rafael Nadal, su vencido en la final de 2019, debe caer en cuartos de final ante el austríaco Dominic Thiem (5°).

En semi, el jueves, se dará el 50° duelo entre Djokovic y Federer, que domina 26-23 el primero. Para el suizo la clave será primero estar entero físicamente, ya que sufrió una molestia en su agónica victoria sobre el estadounidense Tennys Sandgren (100°), al que venció en cinco sets y tras levantar siete puntos de partido en el cuarto parcial.

Muchísimos fans ya palpitan ese gran cruce, que tiene mucha historia y promete más emoción.

 

“HOY NO MERECÍA LA VICTORIA”

 

El suizo Roger Federer salió victorioso de un duelo de infarto tras salvar siete puntos de partido para vencer al estadounidense Tennys Sandgren, número 100 de la clasificación mundial, por un ajustado 6-3, 2-6, 2-6, 7-6 (8) y 6-3 en los cuartos de final del Abierto de Australia y se clasificó a las semifinales en las que se volverá a ver las caras con el número 2 del ranking ATP Novak Djokovic.

Su Majestad volvió a rozar la eliminación, ya que en tercera ronda, ante el local John Millman, tuvo que remontar un 4-8 en el desempate del cuarto set para seguir luchando en el quinto y conseguir la victoria.

La relativa facilidad con la que el jugador suizo ganó el primer set y, sobre todo, las dificultades del estadounidense para hacer valer su principal arma, el servicio, parecían encaminar una fácil victoria para el legendario tenista.

 

Sin embargo, Sandgren cambió todas las previsiones tras apuntarse los dos siguientes asaltos por un doble 6-2 que dejó al veterano jugador suizo contra las cuerdas.

Ambos jugadores, conscientes de la delicadeza del momento, se centraron en conservar su servicio y mandar la resolución del partido al desempate. El norteamericano estuvo a punto de firmar la victoria en ese cuarto set, pero Roger levantó tres match points y puso el parcial 5-5.

Cuatro oportunidades más desperdició el número 100 de la clasificación ATP: fue durante el tie break de ese set, que se terminó llevando Federer por un 7-6 (8) no sin antes dejar pasar él también un punto de set.

Sandgren no se rehízo del golpe moral tras no sentenciar ninguna de las siete pelotas de partido que tuvo y Federer, quien atravesó dificultades físicas tras la conclusión del cuarto set por un dolor en la ingle, se apuntó el quinto set por un cómodo 6-3, confirmando que es el jugador con más presencias en semifinales en Melbourne Park (15).

“Hoy tuve una suerte increíble, fui mejorando mi juego a medida que avanzaba el partido y que disminuía la presión”, declaró Federer que salvó tres puntos de partido cuando perdía 5-4 y luego otros cuatro, tres de ellos consecutivos, en el tie-break de ese reñido cuarto set.

“Hoy no merecía la victoria, pero aquí estoy y evidentemente muy contento. Tuve mucha suerte esta noche, ni siquiera sé qué hora es”, agregó Federer. “Solo me dije: creo en los milagros”, comentó al referirse al momento en el que la derrota parecía inevitable.

Tanto más cuanto que este martes no estuvo bien físicamente. “A veces uno se siente raro. Sentía un dolor en la ingle, mi pierna se tensaba un poco. No me gusta recurrir al médico, no me gusta mostrar mis debilidades. Esperemos que descubramos que en realidad no es nada malo”, declaró Federer.