El mexicano rescata al Wolverhampton
WOLVERHAMPTON, Reino Unido, 14 de agosto.- Raúl Jiménez volvió a marcar con el Wolverhampton
y lo hizo en el escenario donde se convirtió en ídolo, al convertir de penal el gol del empate 2-2 ante Blackburn Rovers, en el inicio de la temporada de la Championship.
Tuvieron que pasar tres años, siete meses y tres días para que el delantero mexicano volviera a celebrar un gol con los Wolves, provocando una enorme ovación en el Molineux Stadium.
El encuentro comenzó con un Blackburn intenso, pero Wolverhampton encontró primero el camino al gol. Al minuto 18, Marshall Munetsi aprovechó un pase al espacio de Fernando López y definió ante la salida del arquero para colocar el 1-0.
La respuesta llegó apenas seis minutos después. Ryoya Morishita envió un servicio al primer poste y Sean McLoughlin apareció para conectar un cabezazo cruzado que significó el 1-1 al 26’.
El partido se mantuvo equilibrado hasta el descanso, aunque Mateus Mané estuvo cerca de devolverle la ventaja a los locales con un disparo que pasó por encima del arco.
Para la segunda parte, Blackburn consiguió darle la vuelta al marcador. Al 48’, Andri Gudjohnsen culminó una jugada iniciada por Oladapo Afolayan para establecer el 2-1.
JimEnez entra
y cambia el partido
La espera de los aficionados terminó al minuto 59, cuando Raúl Jiménez ingresó al terreno de juego en sustitución de Mateus Mané.
El mexicano inmediatamente recibió una sonora ovación y comenzó a participar en la generación de juego, además de colaborar en la recuperación del balón.
Incluso tuvo la oportunidad de marcar mediante un tiro libre, aunque su disparo terminó estrellándose en la barrera.
Cuando Blackburn parecía estar más cerca del tercer gol que Wolverhampton del empate, llegó la jugada decisiva.
En los últimos minutos, Ryan Alebiosu desvió con la mano un servicio dentro del área, por lo que el árbitro señaló penal.
Jiménez tomó la responsabilidad y no falló.
Al 90+3’, el delantero mexicano ejecutó la pena máxima con su característico estilo: Esperó a que el arquero se venciera y colocó el balón al fondo de las redes para establecer el 2-2 definitivo.
El gol desató la celebración en el Molineux y significó el esperado regreso goleador de uno de los máximos ídolos recientes del Wolverhampton.
Raúl Jiménez volvió a casa y, como en sus mejores tiempos, volvió a ser protagonista.