Toma confianza rumbo a Copa Oro 2025
CAROLINA DEL NORTE, 10 de junio.- No es para hacerlo menos, el triunfo ante Turquía (1-0) es una buena noticia
para la Selección Mexicana, pero tampoco es para echar campanas al vuelo, porque lo que hay que destacar del equipo nacional es la garra, la entrega que se puso en la cancha.
Javier Aguirre debe de estar consciente de que poner el pecho a las balas no es suficiente para aspirar a más, quizá sea suficiente para conquistar la Copa Oro, compromiso inmediato, pero para una Copa del Mundo es poco, se queda corto.
Un primer tiempo de resistencia, donde la defensa tuvo que sobrevivir al empuje otomano, que estuvo muy cerca de hacer daño. Ya avanzado el juego, el Tricolor encontró salida, oportunidades y Orbelín Pineda , uno de los mejores, metió el gol en una media vuelta dentro del área (45’).
A partir de ese momento México mejoró, la pareja Angel Sepúlveda-Julián Quiñones, complementados por Pineda, comenzó a mostrar que puede competirle a Raúl Jiménez-Santiago Giménez que no desmereció, pero que no encontró en el “Chino” Huerta a su mejor socio, porque falló dos oportunidades claras de aumentar el marcador.
Luis Angel Malagón también se mostró seguro, jugó a la lógica, sin querer hacer más que lo suficiente para asegurar el cero, con una defensa que ante la ausencia de Johan Vázquez, sufre demasiado, ya que César Montes no se muestra como el líder que todo esperan que sea.
México mostró más que sólo garra, que sólo carácter, hubo destellos de buen fútbol y esto debe de crecer, porque el puro corazón, no es suficiente.