Jugaron 59 entradas en cuatro juegos
PITTSBURGH, Pensilvania, 18 de marzo.- Los Piratas de Pittsburgh fueron el peor equipo de
la temporada de 1917, pero nadie les puede criticar que pelearon cada una de las entradas, al menos durante la racha a mediados del calendario. En ese lapso ligaron cuatro encuentros que tuvieron que definirse en extra innings, incluyendo uno de 22 episodios frente a los Robins de Brooklyn. Un duelo que en ese momento se convirtió en el más largo en la historia de la Liga Nacional.
Hoy se cumplen 106 años del nacimiento de Excélsior, y se dio apenas unas semanas antes del arranque de la temporada 17 de las Grandes Ligas, que concluyó con el campeonato de los Medias Blancas de Chicago, prácticamente con el mismo equipo con el que dos años más tarde protagonizó uno de los escándalos más graves del beisbol por acusaciones de apuestas y que le costó la expulsión de por vida a Joe El Descalzo Jackson.
El equipo de Chicago arrasó en la campaña al acumular 100 victorias y sólo 54 derrotas para ganar con facilidad del banderín de la Liga Americana. En la Serie Mundial, enfrentó a Gigantes de Nueva York (98-56) y lo superó en seis juegos para coronarse.
Los Piratas de Pittsburgh fueron la otra cara de moneda. Sufrieron 103 derrotas por sólo 51 victorias para terminar como el peor equipo. La producción ofensiva durante la temporada fue tan pobre que apenas consiguió siete jonrones en todo el año, tres de ellos del catcher Bill Fischer.
Eran los tiempos en los que el lanzador sensacional Grover Alexander dominaba las Grandes Ligas y terminó esa temporada de 1917 con 30 victorias y 200 ponches con los Filis de Filadelfia, mientras que Ty Cobb, de Tigres de Detroit, arrasaba entre los bateadores con promedio de .383.
La cadena extraña de los Piratas, con cuatro partidos de extra innings, se presentó del 18 al 22 de agosto y también impusieron un récord con 59 episodios jugados. Tres de esos duelos fueron como visitante frente a los Robins de Brooklyn, ahora Dodgers de Los Ángeles, en el estadio Ebbets Field.
El juego con el que se impuso el récord en la Liga Nacional se realizó el 22 de agosto, con victoria para los Robins 6-5, y las 22 entradas se desarrollaron en 4:15 horas. Al inicio hubo 1,500 aficionados.
El jardinero de los Piratas, Carson Bigbee, impuso un récord en este juego con 11 turnos al bat, de los cuales consiguió seis hits, además que tuvo dos producidas y una anotada.
Elmer Jacobs, pitcher de la novena de Pittsburgh, cargó con la derrota a pesar de que lanzó 16.2 tercios con una carrera y un ponche. Relevó al abridor Wilbur Cooper y llama la atención, que aunque se jugaron 22 entradas, sólo usaron dos lanzadores.
El ganador fue Rube Marquard, con un trabajo dos entradas sin carrera y dos ponches, El abridor Leon Cadore trabajó siete entradas y recibió las cinco carreras.
Marquard también lanzó en el juego de extra innings del 20 de agosto, con un trabajo de 10 entradas y en esa ocasión se llevó la derrota.
La temporada terrible que protagonizó Piratas en 1917 también puede recordarse con los récords que impusieron en estos juegos de extrainings, aunque sólo ganaron uno de 10 entradas por 1-0 a Brooklyn. Perdieron uno de 14 ante Filis, con el que iniciaron la racha el 18 de agosto y otro quedó 3-3 en 13 entradas por falta de luz, además del ya mencionado de 22 episodios.