De la millonaria ofensiva árabe en el deporte

 

CIUDAD DE MEXICO, 10 de junio.- Clubes como el Manchester City, el París Saint-Germain o el Tottenham. Grandes

citas deportivas como pruebas de Fórmula Uno, MotoGP o el próximo Mundial de fútbol. Y ahora, torneos que rompen el statu quo de su deporte, como Premier Padel y el recién nacido LIV Invitational de golf. Todos tienen algo en común: el apoyo financiero de los países árabes del golfo Pérsico.
El golf es el último escenario de la imparable ofensiva de estos países en el deporte. Una inversión de más de 2 mil millones de dólares por parte del fondo soberano saudí PIF (Public Investment Fund) ha dado lugar a LIV Golf Invitational, un circuito con ocho citas previstas para este año, diez en 2023 y 14 en 2024 y 2025, que pretende alzarse con la hegemonía mundial.
Con el exgolfista Greg Norman como comisionado y cabeza visible -Jack Nicklaus, otra leyenda de los hoyos ganador de 18 Majors, declinó tomar ese papel- y una bolsa de premios de 255 millones de dólares para esta temporada, el nuevo circuito, que disputa su primera parada en el Centurion Golf Club de Londres -ya en proceso-, cuenta con los estadounidenses Dustin Johnson y Phil Mickelson, los ingleses Ian Poulter y Lee Westwood o el español Sergio García.
El “Tiburón” Norman llegó a apuntar incluso más alto, al ganador de 15 grandes Tiger Woods, al que habrían ofrecido una cifra “de nueve dígitos”; es decir, cercana a los mil millones de dólares, para que se una al nuevo torneo, según desveló el comisionado del LIV Golf Invitational al Washington Post estadunidense.
En su primera parada en Londres, el LIV repartirá 25 millones de dólares (23 millones de euros), de los cuales 4 millones de dólares serán para el ganador, superando los 3,6 millones del ‘Players Championship’ o los 2,7 millones del Másters, o los aproximadamente dos millones en los que se cifra el premio al vencedor del Abierto de Estados Unidos y el Abierto Británico.
La reacción del circuito americano (PGA) ha sido suspender a los 17 golfistas que participan en Londres y algunos que prevén incorporarse en los próximos torneos; pero está por ver si les aceptan los grandes torneos organizados por entidades que no son la PGA, como el Abierto de Estados Unidos y el Abierto Británico (el Másters de Augusta ya se ha disputado).
No hace mucho tiempo que otro deporte se vio sacudido por un terremoto similar: el circuito Premier Padel -organizado por la Federación Internacional de Pádel y financiado por Qatar Sports Investments, dueño del Paris Saint-Germain- hizo su aparición a principios de año prometiendo una bolsa de premios de 525 mil euros en sus cuatro torneos principales, superior a la que ofrece el World Padel Tour, el circuito mundial predominante durante la última década, organizado por la empresa española Setpoint Events.
El nuevo torneo contó con el apoyo de la asociación de jugadores profesionales (PPA, por sus siglas en inglés) que agrupa a casi un centenar de jugadores, y buena parte de las principales figuras del circuito masculino han participado en las dos paradas disputadas hasta el momento de la nueva competición, en Doha (Catar) y Roma (Italia), con la próxima prevista en las pistas de Roland Garros en París (Francia), entre el 11 y el 17 de julio, al mismo tiempo que han seguido compitiendo en World Padel Tour, pese a las advertencias y reclamaciones de su organizadora respecto a las incompatibilidades que tienen firmadas por contrato.
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