Arrancará desde el puesto 22
ZANDVOORT, Países Bajos, 22 de agosto.- Sergio “Checo” Pérez tuvo un complicado sábado en el Gran Premio
de los Países Bajos, donde problemas mecánicos y una desafortunada puesta a punto del monoplaza de Cadillac lo relegaron a la parte baja de la parrilla para la carrera del domingo.
El primer contratiempo apareció antes de la carrera sprint, cuando una falla hidráulica obligó al equipo a llevar el auto del mexicano a los boxes y le impidió ocupar su posición original en la parrilla.
“Sí, tuvimos un pequeño problema hidráulico y eso significó que perdimos de dos a tres vueltas. Logramos solucionarlo y, para cuando salimos, el ritmo parecía estar a la par con Williams, con Haas, lo cual fue prometedor”, explicó Pérez.
El tapatío terminó la competencia sprint con dos vueltas de desventaja respecto al ganador, el británico George Russell, de Mercedes.
Para la clasificación, Cadillac realizó modificaciones en la configuración del monoplaza con la intención de mejorar su rendimiento. Sin embargo, los ajustes terminaron afectando el equilibrio del auto.
Pérez quedó eliminado en la Q1 y partirá desde la posición 22, después de registrar un tiempo de 1:14.600, justo detrás de su compañero Valtteri Bottas. “Es un poco desafortunado que hayamos perdido algo de competitividad en comparación con esta mañana debido a los cambios que hicimos, cuando pudimos sacarle mucho al coche”, reconoció el mexicano.
Aunque el resultado complicó sus posibilidades para la carrera, Pérez destacó que el ritmo mostrado durante parte de la jornada le permite mantener cierto optimismo.
Pérez también fue cuestionado sobre la llegada de Marcin Budkowski a la estructura de Cadillac y consideró que todavía es pronto para evaluar su trabajo.
“Todavía es muy pronto para Marcin en el equipo, pero aporta mucha experiencia y un liderazgo fuerte, por lo que confío en que nos ayudará a empujar en la dirección correcta durante los próximos fines de semana”, señaló.
Checo tendrá este domingo el reto de remontar desde el fondo de la parrilla en un circuito de Zandvoort que pondrá nuevamente a prueba el rendimiento del Cadillac.