Borja perfeccionó el remate durante dos años

CIUDAD DE MEXICO, 23 de septiembre.- La espectacular chilena de Miguel Borja ante Chivas en el Clásico Nacional no fue

producto de la casualidad. El delantero colombiano comenzó a practicar ese recurso desde sus primeros años en el fútbol, hasta convertirlo en una de las jugadas más llamativas de su repertorio.
Borja nació en Tierralta, Córdoba, una región del Norte de Colombia cercana a Santa Fe de Ralito. En medio de un entorno marcado por la presencia de grupos paramilitares, encontró en el fútbol una vía para buscar un futuro diferente.
A los 17 años llegó a Fútbol Paz, proyecto en el que recibió formación deportiva y encontró la posibilidad de dedicarse de lleno al fútbol. César Valencia, directivo de la institución, recordó en entrevista con ESPN los esfuerzos que realizaba el entonces joven atacante para acudir a los entrenamientos.
Borja llegaba en bicicleta después de recorrer durante más de una hora el trayecto y, además, trabajaba en una ferretería cercana al lugar donde entrenaba.
“Vivía muy lejos del sitio de entrenamiento y él venía en una bicicleta”, recordó Valencia.
La exigente rutina comenzó a afectar su rendimiento, por lo que los responsables del proyecto hablaron con él y le plantearon dejar temporalmente el trabajo para concentrarse en su preparación futbolística.
Dentro de Fútbol Paz, Borja también recibió entrenamiento específico para ampliar sus recursos frente al arco. Entre los ejercicios estaba precisamente la chilena.
Valencia explicó que inicialmente el ejercicio consistía en acostar al jugador boca arriba y trabajar el movimiento de la ejecución. Posteriormente se incorporaron ejercicios en cuclillas y, finalmente, se añadió el salto y la caída después de contactar el balón.
Borja realizó ese tipo de ejercicios durante cerca de dos años, hasta perfeccionar el movimiento y convertirlo en una herramienta más de su repertorio.
Años después, ese trabajo apareció nuevamente en un escenario de máxima exposición: El Clásico Nacional ante Chivas, cuando el delantero del América ejecutó una chilena que recordó las espectaculares definiciones de Hugo Sánchez y que le permitió marcar uno de los goles más llamativos del Apertura 2026.CIUDAD DE MEXICO, 23 de septiembre.- La espectacular chilena de Miguel Borja ante Chivas en el Clásico Nacional no fue producto de la casualidad. El delantero colombiano comenzó a practicar ese recurso desde sus primeros años en el fútbol, hasta convertirlo en una de las jugadas más llamativas de su repertorio.
Borja nació en Tierralta, Córdoba, una región del Norte de Colombia cercana a Santa Fe de Ralito. En medio de un entorno marcado por la presencia de grupos paramilitares, encontró en el fútbol una vía para buscar un futuro diferente.
A los 17 años llegó a Fútbol Paz, proyecto en el que recibió formación deportiva y encontró la posibilidad de dedicarse de lleno al fútbol. César Valencia, directivo de la institución, recordó en entrevista con ESPN los esfuerzos que realizaba el entonces joven atacante para acudir a los entrenamientos.
Borja llegaba en bicicleta después de recorrer durante más de una hora el trayecto y, además, trabajaba en una ferretería cercana al lugar donde entrenaba.
“Vivía muy lejos del sitio de entrenamiento y él venía en una bicicleta”, recordó Valencia.
La exigente rutina comenzó a afectar su rendimiento, por lo que los responsables del proyecto hablaron con él y le plantearon dejar temporalmente el trabajo para concentrarse en su preparación futbolística.
Dentro de Fútbol Paz, Borja también recibió entrenamiento específico para ampliar sus recursos frente al arco. Entre los ejercicios estaba precisamente la chilena.
Valencia explicó que inicialmente el ejercicio consistía en acostar al jugador boca arriba y trabajar el movimiento de la ejecución. Posteriormente se incorporaron ejercicios en cuclillas y, finalmente, se añadió el salto y la caída después de contactar el balón.
Borja realizó ese tipo de ejercicios durante cerca de dos años, hasta perfeccionar el movimiento y convertirlo en una herramienta más de su repertorio.
Años después, ese trabajo apareció nuevamente en un escenario de máxima exposición: El Clásico Nacional ante Chivas, cuando el delantero del América ejecutó una chilena que recordó las espectaculares definiciones de Hugo Sánchez y que le permitió marcar uno de los goles más llamativos del Apertura 2026.